Baloncesto
El Panathinaikos asalta el WiZink y vence al Madrid
Real Madrid 86 Panathinaikos 97: Primera derrota del Madrid en el Wizink Center. El Real Madrid fue condenado por las 15 pérdidas de balón, lo que hace muy difícil ganar un partido, especialmente contra un rival como el Panathinaikos.
Los dos primeros cuartos fueron igualados. El primer cuarto comenzó con un Real Madrid dominante, con dos triples de Abalde y Causeur, y con un Campazzo regalando asistencias espectaculares. En el equipo griego destacó Juancho Hernangómez con 6 puntos consecutivos.
El segundo cuarto comenzó con un Panathinaikos arrollador en el triple. Anotaron dos triples Anant y otros dos Sloucas, mientras que el equipo blanco perdió siete balones que le condenaron en este cuarto, donde solo anotaron Tavares y Hezonja. El partido llegó al descanso con 9 puntos de ventaja para el equipo griego (36-45).
El tercer cuarto comenzó con una gran reacción del Madrid. Con dos triples de Yabusele, otros dos de Causeur y un gran Poirier dominando los dos tableros, el Madrid llegó a ponerse dos puntos arriba.
El último cuarto comenzó con un gran Musa con 11 puntos consecutivos, pero las pérdidas de balón volvieron a condenar al equipo blanco. Slouckas con dos triples consecutivos y Grigonis con tres sentenciaron el partido. Victoria justa del equipo griego, que estuvo más inspirado en los momentos decisivos del partido.
El próximo partido del Madrid será el domingo ante el Morabanc Andorra a las 12:30h.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid

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