Real Madrid
El pasado madridista de Julián Álvarez
Julián Álvarez siempre soñó con vestir la camiseta del Real Madrid; mañana será una de las grandes amenazas en el derbi.
El delantero argentino del Atlético de Madrid, Julián Álvarez, se ha convertido en una de las principales amenazas para el Real Madrid en el derbi madrileño de mañana en el Metropolitano. El atacante fue el encargado de marcar el gol de la victoria del Atlético en el último minuto frente al Celta de Vigo en Balaídos, mostrando su calidad y su instinto goleador. Lo curioso es que Álvarez tiene un pasado que lo vincula con el club blanco.
Julián Álvarez siempre soñó vestir la camiseta del Real Madrid
En el año 2011, cuando aún era un niño, Julián Álvarez hizo pruebas con la cantera del Real Madrid y llegó a jugar el torneo de Perelada, donde dejó una gran impresión. Sin embargo, en ese momento, una normativa impedía que los menores de 16 años, cuyos padres no vivieran en el país, pudieran fichar por un club europeo. Por esta razón, el joven Julián tuvo que regresar a Argentina, a pesar de las intenciones del Real Madrid de seguir en contacto con él para un posible fichaje cuando cumpliera la edad requerida.
Ramón Martínez, quien era el director de la cantera madridista en ese entonces, aseguró que mantendrían el contacto con Álvarez, pero el destino tenía otros planes. Tras su regreso a Argentina, el delantero se unió a la cantera de River Plate, donde rápidamente escaló las categorías inferiores hasta llegar al primer equipo, destacando por sus excelentes cifras goleadoras y convirtiéndose en una de las promesas del fútbol argentino.
Su paso por el Manchester City y la llegada al Atlético de Madrid
El rendimiento de Julián Álvarez en River Plate llamó la atención de varios clubes europeos, incluyendo al Real Madrid, que volvió a interesarse en su fichaje hace tres temporadas. Sin embargo, el delantero optó por aceptar la oferta del Manchester City, donde compartió equipo con grandes figuras y acumuló buenas estadísticas a pesar de ser, la mayor parte del tiempo, suplente del delantero noruego Erling Haaland.
Tras un tiempo de suplencia en el equipo inglés y buscando más protagonismo, Julián Álvarez decidió este verano dar el salto al Atlético de Madrid, donde ha encontrado más minutos de juego y ha comenzado a ser decisivo, como demostró en su actuación frente al Celta. El delantero argentino, además, se ha adaptado bien al estilo de juego de Diego Simeone, y su habilidad para aprovechar oportunidades lo convierte en un jugador peligroso al que el Real Madrid deberá prestar mucha atención en el derbi.
Álvarez será sin duda uno de los hombres a vigilar por la defensa madridista en el encuentro de mañana. Carlo Ancelotti seguramente ya ha preparado un plan para tratar de frenar al delantero, cuya movilidad y facilidad para marcar lo hacen un peligro constante para los rivales. Aunque aún no está confirmado si Simeone lo incluirá en el once titular, su reciente rendimiento y su impacto en el equipo rojiblanco apuntan a que podría tener un papel importante en el derbi.
Foto: IMAGO
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Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
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La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
