Baloncesto
El Real Madrid de Chus Mateo ya ha confirmado al sustituto de Rudy
El madridismo puede estar muy tranquilo con la gran irrupción de Hugo González en el WiZink Center. Sera quién sustituirá a Rudy Fernández.
El Real Madrid ya tiene cerrada su plantilla para la temporada 2024/2025, y eso que parecía que iba a ser un verano complicado. Jugadores como Tavares, Hezonja, Musa, Llull y Causeur acababan contrato, y Rudy y Sergio Rodríguez se han retirado.
Al final han renovado todos menos Poirier, que se ha marchado al Anadolu Efes. Tavares y Hezonja han renovado por 5 temporadas, Musa, Llull y Causeur por una temporada, aunque en el caso del francés a falta de confirmación.
Además, se han realizado los fichajes del base dominicano Andrés Feliz, que sustituirá a Sergio Rodríguez, y el escolta canadiense Xavier Rathan-Mayes.
A falta de hacerse oficial, también están cerrados los fichajes de Usman Garuba, de 22 años, quien después de tres temporadas en la NBA sin apenas minutos ha decidido volver al Real Madrid para relanzar su carrera.

También de Serge Ibaka, quien después de 14 años en la NBA, volvió a Europa la temporada pasada y fichó por el Bayern Múnich, donde hizo una gran temporada. Ibaka ya jugó unos meses en el Real Madrid en la temporada 2011/2012 por el parón de la NBA debido al convenio salarial.
Faltaba saber quién iba a ser el sustituto de Rudy, y finalmente Chus Mateo ha apostado por el canterano Hugo González, uno de los jugadores más prometedores de Europa. Esta temporada se proclamó campeón de la Euroliga Junior, donde fue elegido MVP del torneo. El Madrid tendrá una plantilla de 14 jugadores y volverá a ser una plantilla muy competitiva.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
