Baloncesto
El Real Madrid de Chus Mateo aplaza el fichaje galáctico del verano
El gran deseado en el mercado de fichajes es Usman Garuba y la clasificación de España para los JJ.OO aplazará su llegada a Madrid.
El Real Madrid sigue planificando la próxima temporada. Tras las renovaciones de Tavares por 5 temporadas más, de Hezonja también por 5 temporadas, y de Llull y Musa por una, además de los fichajes de Andrés Feliz, Xavier Rathan-Mayes, y Serge Ibaka, el equipo ahora se centrará en cerrar el fichaje de Usman Garuba.
Sin embargo, su fichaje ha quedado aplazado debido a la clasificación de España para los Juegos Olímpicos. Ayer vencieron a Bahamas y estarán en París en un durísimo grupo en el que se medirán a Australia, Grecia y Canadá.
Garuba, natural de Azuqueca de Henares, quiere concentrarse en los Juegos Olímpicos de París. Una vez finalicen, decidirá su futuro, que pasa por esperar hasta última hora una oferta de alguna franquicia de la NBA para seguir con su sueño de triunfar en la liga americana, o por el contrario, fichar por el Real Madrid.

El equipo blanco esperará hasta el final a Usman Garuba, ya que Chus Mateo le ve como un jugador clave de cara a la próxima temporada.
El Madrid va a volver a tener una plantilla muy competitiva de cara a la próxima campaña para aspirar a ganar todos los títulos. Los de Chus Mateo han ganado tres títulos esta temporada: Supercopa de España, Copa del Rey y Liga, y llegaron a la final de la Euroliga donde cayeron derrotados ante el Panathinaikos.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
