Baloncesto
El Real Madrid de Chus Mateo cocina el fichaje: su pasaporte es clave
El Real Madrid sigue perfilando posibles fichajes para el curso que viene en el mercado de verano.
El Real Madrid ya está pensando en la próxima temporada; va a ser un verano muy movido en la Casa Blanca en cuestión de fichajes. Tras el anuncio de la retirada de Rudy Fernández, el Madrid está buscando un escolta tirador, que no tiene desde la marcha de Jaycee Carroll, y el nombre que más suena es el del jugador del Lenovo Tenerife, Kyle Guy.
Es un escolta tirador de los de antes, de muy similares características a Carroll, muy solvente tanto en el tiro de tres como en el de dos. El Lenovo Tenerife acaba de renovarlo, pero con una cláusula para los equipos de Euroleague; eso sí, tendrían que ficharlo antes del 10 de junio para que el conjunto canario tuviera tiempo de acudir al mercado para sustituirlo, tal y como ya te informábamos en Dinastía Blanca.
Otra de las cuestiones que hace apetecible fichar al escolta americano es que está a punto de conseguir el pasaporte comunitario, con lo cual no ocuparía plaza de extranjero. En unos días será nacionalizado con Polonia y jugará el preolímpico con la selección polaca, lo que puede hacer más fácil su fichaje por el Real Madrid al no ocupar plaza de extracomunitario.
Otros posibles asuntos de mercado
Aparte del fichaje de Kyle Guy, el Madrid tendrá que afrontar este verano las renovaciones de Tavares, Poirier, Llull, Musa y Sergio Rodríguez.
El Chacho Rodríguez posiblemente se retire al igual que ya ha anunciado Rudy Fernández y Llull renovará por una temporada más. Poirier tiene muy avanzada su renovación, al igual que Musa; las que están más complicadas son las de Tavares y Hezonja, que tienen grandes ofertas.
Foto: Getty
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
