Baloncesto
El Real Madrid de Chus Mateo sigue sin levantar cabeza
Derrota ante el Baskonia (76-72) en una nueva jornada de Euroliga.
El Real Madrid continúa con problemas en este inicio de temporada tras caer ante el Baskonia 76-72, en un partido que controlaba con 7 puntos de ventaja en el último cuarto, pero que se le escapó debido a su falta de acierto y a la reacción del equipo vasco.
Walter Tavares fue el mejor jugador del Madrid, con 14 puntos y 12 rebotes, pero no fue suficiente para evitar la derrota.
El Real Madrid comenzó bien con 6 puntos de Tavares, mientras que Baskonia respondió con 2 triples de Sedekerskis y 6 puntos de Moneke. Hezonja mantuvo al Madrid en el juego con 2 triples, y el primer cuarto terminó con una ligera ventaja para el equipo blanco, 16-18.
Baskonia arrancó con un parcial de 8-0, pero el Real Madrid reaccionó gracias a los triples de Deck y Musa. Baldwin fue clave para Baskonia con 6 puntos y dejó el marcador en 36-35 a favor de los locales al descanso.
El Real Madrid intensificó su defensa, con Tavares dominando los tableros y mejor acierto en el triple, con 2 de Llull y otros 2 de Rathan-Mayes. Sin embargo, Baskonia seguía peleando con Howard anotando 8 puntos y un triple de Moneke. Al final del cuarto, el Madrid mantenía una ventaja de 4 puntos, 48-52.
El Real Madrid parecía controlar el partido tras los 4 puntos iniciales de Tavares, que les ponían con una ventaja de 7 puntos. Sin embargo, Baskonia ajustó su defensa y mejoró notablemente en el triple, con Howard y Sedekerskis , lo que les permitió darle la vuelta al marcador.
El Madrid, muy desacertado desde el perímetro en los momentos decisivos, no pudo responder y sigue sin ganar fuera de casa esta temporada. El próximo partido será crucial para el Real Madrid, que buscará recuperarse ante el Panathinaikos el jueves en el WiZink Center.
Foto: Real Madrid y Euroleague
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid

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