Baloncesto
El Real Madrid de Mateo sufre en Bilbao, pero mantiene su racha estelar
El Real Madrid Baloncesto ganó al Surne Bilbao Basket, de manera sufrida, con un ajustado 84-87. Campazzo volvió a liderar a los blancos en el momento clave del partido.
Los de Chus Mateo siguen invictos con 17 victorias consecutivas, y un gran Campazzo con 21 puntos ha sido decisivo en este sufrido triunfo ante un combativo Bilbao Basket.
Los dos primeros cuartos fueron muy igualados; en el primer cuarto, el Madrid comenzó muy acertado en el triple con dos tiros de Deck y dos de Musa, además de uno de Campazzo y con un gran Tavares que puso hasta tres tapones. El equipo blanco llegó a tener hasta 11 puntos de ventaja.
En el segundo cuarto, el Bilbao Basket reaccionó a base de triples, y al Madrid se le hizo muy grande el aro, estuvo hasta 3 minutos sin anotar.
Los hombres de negro llegaron a empatar el partido, pero en el último segundo, Fabian Causeur hizo un triple para llegar al descanso con tres puntos de ventaja, 33-36.
En el tercer cuarto, el equipo blanco salió muy enchufado, metiendo tres triples consecutivos, dos de Causeur y uno de Musa. El Real Madrid se llegó a poner otra vez con 11 puntos de ventaja gracias a su gran defensa.
En el último cuarto, Bilbao Basket reaccionó a base de triples y una gran defensa, llegando a ponerse dos puntos por delante. Chus Mateo pidió tiempo y a partir de ahí emergió la figura de Campazzo y Hezonja en ataque, y Tavares en defensa, para poner las cosas en su sitio y ganar el partido con dos triples consecutivos de Campazzo y Hezonja que sentenciaron el partido.
El próximo partido del Real Madrid será el martes contra el Valencia Basket en La Fonteta, partido de Euroleague.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid

You must be logged in to post a comment Login