El 2026 ya está aquí. El Real Madrid trabaja para arrancar con dinámica positiva en el nuevo año. Un año que arrancará con la cuesta de enero y que será una prueba de fuego para el proyecto de Xabi Alonso en el Santiago Bernabéu. Empezando por el primer gran test ante el Real Betis en casa (4 de enero) en la vìspera del dîa de Reyes. Ni cabe decir que toca evitar que a los blancos les den carbón en La Castellana. Un hecho que, en caso de ocurrir, empezaría con trabas un año en el que se debe tocar metal. Ese, precisamente, es el primer gran reto: ganar la Supercopa de España en Yeda.

Será el siguiente gran examen para Xabi. En Arabia Saudí toca el primer título del 2026 y la oportunidad es absolutamente idónea para cambiar el compás en el vestuario merengue. En semifinales ante el Atlético de Madrid de Simeone (que viene de endosarle un 5-2 al Real Madrid en LaLiga. Ganar y plantarse en la final sería dar un golpe sobre la mesa para empezar el mes de enero.
A posteriori, si se gana, esperaría el ganador del Athletic-Barça en la otra semifinal. El puñetazo que daría el míster de Tolosa serìa descomunal y ya espantarìa de sopetón todos esos fantasmas que sitúan su cabeza en la guillotina.
Jugar bien
El otro gran reto que tienen en Valdebebas pasa por jugar bien y bonito. Se ha dicho mucho la frase de «este equipo no juega a nada» y en el Bernabéu ya se han escuchado los primeros silbidos (directos) a los futbolistas. La afición dicta sentencia y ya ha señalado a los jugadores como los grandes culpables de la crisis de identidad y de resultados con la que se acabó el 2025.

Dicho esto, a Xabi le toca reconvertir sus ideas y moldear su prometido «rock & roll» para que los seguidores disfruten de buen fútbol. Ese y ganar la Supercopa son sus dos primeros retos XXL -visto lo visto en las últimas semanas -del nuevo año que acaba de arrancar. Y sin caras nuevas… con el mercado cerrado.
