Real Madrid
El Real Madrid y la Copa de Europa es una historia interminable
OPINIÓN – La columna de un madridista de sangre
Que el Real Madrid es el rey de Europa lo sabe todo el mundo: hasta el momento ha conquistado 14, pero el 1 de junio en Wembley puede conseguir la decimoquinta si vence al Borussia Dortmund. La historia de amor entre el Madrid y la Copa de Europa comenzó en 1955, cuando Santiago Bernabéu y Raimundo Saporta, junto con el diario francés L’Équipe, fundaron la Copa de Europa junto a la UEFA. Fue una idea para unir a Europa a través del fútbol después de la Segunda Guerra Mundial.
Las cinco primeras ediciones las ganó el Real Madrid. La primera fue en París frente al Stade de Reims, donde venció el Madrid 3-2 remontando dos goles del equipo francés. La segunda se ganó frente a la Fiorentina en el Santiago Bernabéu, con un 2-1 y un gol en los últimos minutos del gran Paco Gento. La tercera se ganó en el estadio Heysel de Bruselas frente al Milan, el partido quedó empatado 2-2, y en la prórroga un gol de Gento dio la victoria al equipo blanco.
La cuarta Copa de Europa se ganó en Stuttgart frente al Stade de Reims 2-0, con goles de Enrique Mateos y Alfredo Di Stéfano. La quinta se ganó en Glasgow frente al Eintracht de Frankfurt 7-3, en la que está considerada la mejor final de la Copa de Europa de la historia, con 4 goles de Puskas y 3 de Di Stéfano.
El Madrid tuvo que esperar 6 años para conquistar la sexta Copa de Europa en 1966, en el estadio de Heysel Bruselas frente al Partizán, venció el Madrid 2-1 con goles de Serena y Amancio Amaro. Luego, el Real Madrid tuvo que esperar 32 años para volver a ganar la Copa de Europa en 1998, frente a la Juventus de Turín en Ámsterdam, ganando 1-0 con gol de Mijatović. Más de un millón de personas salieron a la calle para celebrar 32 años después la Copa de Europa.
La octava cayó dos años después en el 2000, frente al Valencia en París, con un 3-0 con goles de Morientes, McManaman y Raúl. En 2002, se ganó la novena en Glasgow frente al Bayer Leverkusen 2-1, con goles de Raúl y la gran volea de Zidane, uno de los mejores goles en una final de la Copa de Europa.
El Madrid estuvo 12 años sin ganar la Copa de Europa, hasta 2014 en Lisboa frente al Atlético de Madrid. El partido acabó empate a 1-1, y Ramos empató en el 93. En la prórroga, marcaron Bale, Marcelo y Cristiano Ronaldo, y el partido acabó 4-2.
Dos años después, en 2016, comenzó un ciclo de 3 Copas de Europa seguidas. En Milan, el Madrid venció al Atlético de Madrid en penaltis, después de un empate a 1-1 con goles de Ramos y Carrasco. En 2017, se ganó la duodécima ante la Juventus de Turín en Cardiff, venciendo el Madrid 4-1 con 2 goles de Cristiano, 1 de Casemiro y el cuarto de Asensio.
En 2018, se ganó la decimotercera en Kiev frente al Liverpool, 3-1 con goles de Benzema y 2 de Bale. Finalmente, 4 años después, en 2022, en París, se ganó la decimocuarta frente al Liverpool por 1-0 con gol de Vinicius.
El Real Madrid ha disputado 18 finales de la Copa de Europa, y también es el equipo con más semifinales disputadas, con un total de 34. Sin duda, el Real Madrid es un equipo de leyenda. ¡Esperemos que el 1 de junio en Wembley se gane la decimoquinta para seguir con la historia de amor del Madrid y su competición favorita!
Real Madrid
Finalísima para Camavinga
El Real Madrid afronta esta semana la gran final de la temporada hasta la fecha. Esto es algo que ya sabe todo el mundo, pues al conjunto blanco se le puede terminar la temporada en caso de no ganar en Múnich. No obstante, a título individual, este encuentro puede ser una final también para algunos jugadores.
Los 25 futbolistas que viajen a Alemania se juegan mucho. Pero en algunos casos, lo que hay en juego va mucho más allá de esta temporada. Uno de estos casos concretos es el de Eduardo Camavinga, que se encuentra ante un partido que podría cambiar el rumbo de su carrera como futbolista del Real Madrid.
Camavinga, todo o nada en Múnich
La temporada del francés en el conjunto blanco está lejos de ser sencilla. Y no es porque no haya gozado de oportunidades, ya haya sido por la confianza de Xabi y después de Arbeloa, o por lesiones de algunos de sus compañeros. Pero el algodón no engaña: el galo no ha estado mínimamente cerca de su mejor nivel.
Desdibujado, precipitado, y desubicado. Estas son tres palabras que podrían definir a la perfección la temporada de Camavinga. Lejos de ese nivel con el que parecía postularse a ocupa un puesto fijo en la medular del Real Madrid durante la próxima década.
Lejos parecen quedar aquellos encuentros en los que Camavinga era un eje inamovible. Ya fue en el interior, en el pivote o incluso en el lateral izquierdo, el francés ha tenido etapas de protagonismo absoluto en el conjunto blanco. Tiempos que ahora parecen lejanos.
Sin embargo, el fútbol regala este tipo de cosas en los momentos más oportunos, como si siguiese el guion de la mejor película de Hollywood. Y con la lesión de Tchouaméni, Camavinga tiene todas las papeletas para tomar el papel de ancla defensiva en el Allianz Arena. Y lo que pase en Alemania puede ser definitivo para su carrera.
Tras ser cuestionado durante una gran parte de la temporada, ahora Camavinga tiene ante sí la posibilidad de dar un paso al frente y demostrar que no ha llegado ahí por casualidad. De demostrar que la venta no es una opción siquiera mínimamente planteable.
Uno de esos partidos que puede cambiar el rumbo de una carrera. Porque para jugar en el Real Madrid hace falta mucho más que talento y calidad. Y existen jugadores hechos para las grandes citas. Y precisamente son esos jugadores los que son capaces de mostrar resiliencia en los peores momentos y demostrar que han nacido para vestir el blanco del Real Madrid.
Y no será por falta de ejemplos. Salvando las distancias, por supuesto, pero muchos recordarán aquel partido en Old Trafford que cambió la carrera de Luka Modric. Un partido que fue el punto de inflexión en lo que terminaría convirtiéndose en la carrera de uno de los mejores jugadores de la historia.
Porque por aquel abril de 2013, Luka, al igual que ahora Camavinga, también era cuestionado. Eran muchos los que dictaron que el croata no tenía la calidad ni el carácter para triunfar de blanco. Una exhibición que cambió el rumbo de su carrera. Ahora, Camavinga tiene ante sí la oportunidad de demostrar que es ese futbolista por el que se apostó hace ya un lustro. La única duda ahora es si cogerá el tren… o lo dejará pasar.
Real Madrid
Arbeloa: «Somos el equipo de las 15 Copas de Europa»
Tras el turno de Jude Bellingham, Álvaro Arbeloa fue el encargado de ofrecer sus impresiones antes de medirse al Bayern de Múnich en el Allianz Arena.
“Con muchas ganas. Las mismas que todo el madridismo. Convencidos de que podemos hacerlo, de lo que representamos y de lo que traemos con nosotros. Preparados para un gran partido”.
“Somos el Real Madrid. Si hay algún equipo que viene a ese estadio pensando en poder ganar y en poder remontar, creo que somos nosotros. Somos un equipo que no se rinde nunca, somos el equipo de las 15 Copas de Europa. Somos un equipo con grandísimos jugadores, con algunos que no estuvieron en la ida al 100% y que mañana lo van a estar. Nadie sabe con certeza a 24 horas cuál va a ser el resultado de mañana. Pero lo que sí puedo asegurar es que somos el Real Madrid y que volveremos con nuestro escudo y sobre él”.
“Tenemos muchas opciones y muchos jugadores que pueden jugar donde Tchouameni. No solo uno, sino varios: Camavinga, Thiago, Ceballos, Valverde… Son muchas las opciones que tenemos para poder jugar donde juega Tchouameni. Estoy muy tranquilo. Sé el once que voy a sacar mañana y me da muchísima confianza. También los que van a empezar desde el banquillo. Estoy seguro de que van a tener que terminar y ayudarnos en la segunda parte porque va a ser un partido muy largo y con muchos esfuerzos e intensidad. Los once que empiecen no serán los once que acaben. Me siento privilegiado por la plantilla que tengo”.
“Es un partido en el que tenemos que estar a un gran nivel emocional, mental, táctico, técnico, físico… Tenemos que estar a un nivel muy grande en estos aspectos si queremos ganar. Si fallamos en uno va a ser difícil. Tenemos que hacer un gran partido en lo individual y en lo colectivo. No nos vale estar al 99%, tenemos que dar el máximo. Somos un gran equipo con grandísimos jugadores con una gran personalidad. Creo que es lo que hay que mostrar mañana, muchísima personalidad para jugar como tenemos que jugar en un estadio así enfrente de un grandísimo equipo. Nos ganó la semana pasada y están aquí delante de su gente, que tiene la confianza de que van a superarnos. Tenemos que demostrar quiénes somos”.
“No creo que tengamos que hacer ningún milagro. Si el otro día ganamos no hubiese sido ninguna locura. Su portero fue el MVP y creo que eso da una idea de las opciones que tuvimos. Seguro que tenemos que hacer un gran partido a todos los niveles, pero somos capaces de hacerlo. Nadie que conozca al Real Madrid piensa que ganar aquí en Alemania sea un milagro”.
Foto: Real Madrid
