El hijo del técnico tolosarra del Bayer Leverkusen, Jon Alonso despunta en el torneo internacional en el MIC, uno de los torneos más importantes del fútbol base que se celebra en Cataluña.

Lo disputan más de 8.000 niños de 9 categorías entre 7 y 11 años (de U12 hasta U19). En esta edición ha llamado la atención uno de la categoría U16, que juega actualmente en el Zuatzu, club que dirigió el propio Xabi Alonso en verano del 2023 en la Donosti Cup.

Se trata de Jon Alonso, hijo del mítico Xabi Alonso, ex de Real Madrid, Real Sociedad, Liverpool o Bayern, entre otros.

Tiene el estilo de juego de su padre, juega de centrocampista defensivo con gran visión de juego y también ejercer como defensa. Es un joven jugador que es muy fuerte físicamente, con gran manejo de balón en ambas piernas, lo que lo hace ambidiestro. Es mediocentro con gran visión de juego, y con alma de líder; se encarga de la organización de sus compañeros, y es el capitán del equipo, tal y como recalcan en San Sebastián.

Viene de familia

Lideró a su equipo hasta los cuartos de final, donde cayeron ante el Girona por la mínima, siendo el Zuatzu el equipo revelación del torneo. Como dice el refrán ‘de tal palo, tal astilla’, Jon ha salido al padre con su clase futbolística; se mueve como Xabi en el terreno de juego, tiene esos mismos automatismos, y es un auténtico líder como lo era su progenitor.

A sus 16 años, Jon tiene un gran futuro por delante; ya le viene de familia, su abuelo Perico Alonso fue un gran mediocentro de la Real Sociedad en la década de los 80, donde consiguió dos ligas y después fichó por el FC Barcelona, acabando su carrera en el Sabadell.

Su padre, Xabi Alonso, debutó con tan solo 17 años en la Real Sociedad, para después fichar por el Liverpool donde ganó la Champions, y fichó por el Real Madrid, donde conquistó la décima Champions con el Madrid en Lisboa. En 2014 fichó por el Bayern Munich, que sería su último equipo antes de retirarse. Jon Alonso tiene donde fijarse para, quién sabe, llegar donde llegó su padre y, por qué no, superarlo. Aunque eso son palabras mayores…

Foto: MIC