San Valentín volvió a enamorar al madridismo con los suyos. En vistas al gran duelo ante el Benfica, los de Arbeloa enamoraron desde el minuto 1. Goleada ante la Real Sociedad de Matarazzo, el equipo que iba invicto hasta el momento, y regresaron sonrisas en el coliseo blanco. Partidazo de Trent y de Valverde; doblete de Vinicius y Gonzalo sigue mostrando que el «9» es su sitio.
El Real Madrid se citaba por San Valentín, en el Santiago Bernabéu, con la Real Sociedad de Matarazzo. Los txuri urdin venían de ganar 0-1 en San Mamés, en Copa del Rey, y con el status de invicto desde que llegó el nuevo entrenador matemático de Nueva Jersey. Un duelo, por tanto, que los madridistas no debían dejarse engañar por la clasificación (los vascos van octavos en la tabla clasificatoria).
Los merengues llegaban tras la enésima resurrección ante Rayo Vallecano y Valencia – jugando mal y sin enamorar – y hoy enamoraron a todos los presentes. Un partido coral, sin Mbappé en el campo, y un liderato confirmado para este domingo y a la espera de lo que haga el FC Barcelona ante el Girona en Montilivi este lunes.
En la alineación madridista (con un 4-4-2) con Trent en el lateral y Gonzalo junto a Vinicius en la lanza de ataque. Faltaba Kylian Mbappé, que sigue arrastrando molestias físicas. En la Real Sociedad no estaba presente Gonçalo Guedes, pero sí Oyarzabal. Suyo, precisamente, fue el primer aviso en el minuto 3 con un disparo de falta indirecta sobre la meta de Courtois. El Real Madrid, dos minutos después, firmó la respuesta y el aviso fue con contundencia total: acabó suponiendo el 1-0.
Obra de Gonzalo García, aunque medio gol debería darse por crédito absoluto a Trent Alexander-Arnold. El Real Madrid ha ganado un lateral con «punch» y en el 5′ lo evidenció. Suyo fue el pase medido al espacio, dentro del área, y el killer madridista la embocaba al fondo de las mallas para poner el 1-0 con la planta del pie. Un pase de cine, un remate de maravilla. Gol de orfebrería para dar tranquilidad desde el inicio en La Castellana.

Recordarán de otras crónicas recientes -especialmente la del día del Rayo- el efecto montaña rusa del Bernabéu este curso. Dicho y hecho, pese al 1-0, llegó un penalti muy infantil de Dean Huijsen sobre Yangel Herrera y Oyarzabal no falló desde los once metros ante Courtois demostrando que es un especialista de penas máximas. Sin embargo, el Real Madrid se jugaba el liderato y los blancos iban directos a por ello. Querían enamorar al madridismo en San Valentín y la reacción tras el 1-1 fue de las que levantan al público.
Apenas se tardó un par de minutos en reaccionar, vía Vinicius Júnior en banda, al ver como el brasileño forzaba un penalti y lo lanzaba él mismo. Con sangre fría recortó al defensor y con la misma sangre fría se la ajustó a Remiro. Y eso no fue el único correctivo para la Real ya que en el minuto 32 llegaría el 3-1, obra de Fede Valverde, para poner tierra de por medio.

El uruguayo, regresando al centro del campo, se la ajustaba a Remiro tras un control genial en la medialuna del área y celebraba con rabia, viendo como la pelota caía con «guante» para elevar otro tanto en el electrónico del Santiago Bernabéu. Y el 4-1 lo perdonó Gonzalo justo antes de ir al descanso, precisamente, tras un gran pase de Fede Valverde que se estaba mostrando desatado y totalmente indetectable para la zaga realista.

Al volver de vestuarios, por si había alguna duda, el Real Madrid siguió en su intento de seguir enamorando al madridismo desencantado esta temporada. Poco tardó en poner el 4-1. Lo que tardó en recibir un balón Vini Jr., por la izquierda, provocando el segundo penalti tras un regate salvaje ante la presión intensa de Aramburu. El 7 no falló y sumó su doblete para seguir bailoteando ante el público de la que es su casa y con el que ya se ha perdonado del todo.
En el minuto 69 pudo llegar el 5-1, pero de nuevo fue Gonzalo el que perdonó ante Remiro cruzándola en exceso y viendo como la pelota la desviaba el defensor. Luego la tuvo Arda Güler yendo al galope. Arbeloa, moviendo el banquillo antes y después de esas acciones, con Carvajal, Alaba, Brahim, Cestero y Ceballos para seguir dando minutos a todos y demostrar que cuenta con todos y todos son importantes, tal y como él mismo reitera.
Tampoco llegó en el 89′, obra de Vinicius Júnior, que remataba de cabeza un centro perfecto. Maeso lo invalidó por un presunto fuera de juego. No se movió el marcador, el Real Madrid duerme líder y mete presión al Barça. A por el Benfica.
