El Barça ganó al Madrid en la final de la Supercopa de España por 2-5, pero una vez más, algún jugador de los azulgranas no supo ganar como ha pasado en otras ocasiones.

En este caso fue Fermín, quien se dirigió a la grada donde estaban los aficionados del Real Madrid, les miró con una mirada desafiante y diciendo muy claro, «a tomar por c* pringa***, a tomar por c** merengones de mie***».

Esta fue la forma de ganar del joven jugador culé, demostrando los valores del club que tanto presumen y que después los tiran por el suelo, como en esta ocasión con Fermín. No hay nada más feo que no saber ganar y no respetar a los rivales.

No es la primera vez que esto pasa en una celebración del Barça; hace unos años, Piqué, en una celebración, les dijo a sus compañeros, «vamos a celebrarlo, que se j*** los del Madrid». Esto demuestra una vez más que son un equipo de segunda fila.

Esto contrasta con el comportamiento ejemplar y de señorío que mostró el Madrid tras la derrota de la Supercopa; todos los jugadores del Madrid se quedaron en el campo tras la entrega de medallas y aplaudieron al Barça con gran deportividad cuando le entregaron la copa a los de Hansi Flick.

Eso sí es saber perder y ser un club señor ante la derrota; esta es la diferencia entre un club y otro. Fermín tiene que aprender mucho del Real Madrid; con su actitud quedó retratado y dejó en mal lugar a los supuestos valores del Barça, de los que tanto presumen pero que de vez en cuando se les olvidan, sobre todo cuando se enfrentan al Real Madrid.