Real Madrid
Guti responde a los que le insultaron en el derbi
Guti estuvo con DAZN para comentar el Atlético de Madrid-Real Madrid y recibió insultos desde la grada.
En su participación en El Chiringuito, Guti fue preguntado sobre cómo afrontaba los insultos de la grada durante los derbis o en otros estadios durante su etapa como jugador. Josep Pedrerol insistió en saber si estos insultos lo habían afectado en su momento, a lo que Guti respondió tajantemente que no: «A mí nunca me han afectado los insultos, al revés, me motivaban».
Admitió también que, si marcaba un gol, en ocasiones se dirigía a la grada con algún gesto durante la celebración, pero que los ataques verbales «no le afectaban, para nada».
Guti fue uno de los jugadores del Real Madrid que más recibió insultos por parte de las aficiones rivales, especialmente por ser un futbolista de gran calidad que no se callaba nada, ni ante la prensa ni frente a sus rivales. Era un jugador que siempre decía lo que pensaba, y eso no siempre caía bien a la gente, lo cual lo convirtió en una figura controversial.
Como suele decirse, «en este país quien dice la verdad pierde la amistad», y Guti siempre fue una persona que iba de cara, tanto con sus rivales como con sus compañeros. Esta actitud le trajo ciertos problemas durante su carrera, aunque también le ganó el respeto de muchos.
En este aspecto, Guti puede compararse con Vinicius Jr. Ambos comparten una gran personalidad que, en ocasiones, los ha llevado a entrar en provocaciones con rivales o recibir reacciones hostiles desde la grada. Guti comentó que con el paso de los años uno aprende a no dejarse afectar por estas cosas, y eso es algo que Vinicius también puede tomar como lección.
«La experiencia ayuda a que los insultos y las provocaciones pierdan peso, y uno se centra únicamente en jugar al fútbol«, lo que hace que las cosas vayan mejor en el campo. Este es un buen consejo para todos los jugadores que sufren la presión de las aficiones rivales: no entrar en provocaciones y evitar darles motivos para continuar.
Sin embargo, Guti también señaló que, aunque a algunos jugadores no les afectan, hay quienes lo pasan peor y a quienes sí les pesa esa presión constante. Lo ideal sería acabar con la presencia de estos aficionados en los estadios, aquellos que asisten únicamente para insultar o provocar. Es algo que queda en manos de las autoridades y los clubes.
El ejemplo más reciente fue lo ocurrido el pasado domingo en el derbi entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid, cuando los ultras del Atlético de Madrid protagonizaron incidentes que dañaron la imagen del fútbol español. Prohibir la entrada a estos grupos de aficionados radicales sería un paso importante para evitar estos comportamientos bochornosos y garantizar el bienestar de todos los asistentes.
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
