El triunfo del Manchester City sobre el Real Madrid en el Santiago Bernabéu (1-2) se forjó en gran medida en el área, donde Erling Haaland demostró que su capacidad goleadora solo es comparable a su fortaleza mental. Tras provocar y anotar el penal decisivo ante Courtois, el delantero noruego charló con TNT Sports y desveló la intensidad del duelo físico contra la zaga blanca.
Haaland explicó cómo los centrales madridistas, especialmente el joven Raúl Asencio, intentaron desquiciarle con juego al límite desde el inicio. El noruego, sin embargo, vio este contacto como una señal de respeto y un ingrediente necesario para los partidos de alto voltaje.
«Asencio buscaba bronca y me gusta»
En referencia al canterano, Haaland declaró: «Siempre quieres jugar contra los mejores. Después del primer minuto, Asencio estaba intentando empujarme y buscando bronca conmigo. A mí, personalmente, me gusta. No me importa».
El choque de trenes con Antonio Rüdiger fue el que finalmente decantó el marcador. Sobre el penal que él mismo forzó y anotó, el delantero fue claro: «Con Rüdiger también he tenido grandes batallas. Hoy ha buscado demasiada guerra y me empujó. Para mí, penalti claro». Haaland salió vencedor de esa guerra psicológica y física.
