Real Madrid
Haaland cuenta por qué eligió al City antes que Real Madrid o Barça
En la víspera de su regreso al Santiago Bernabéu, Erling Haaland ha concedido una entrevista reveladora a The Rest Is Football, donde aborda desde su estilo de juego hasta la razón fundamental por la que decidió unirse al Manchester City por encima de gigantes como el Real Madrid o el Barcelona.
El delantero noruego, que esta noche buscará «hurgar en la herida del Real Madrid» en Champions, explicó que la elección de su actual club no fue un capricho, sino una conexión cultural y deportiva directa:
«En Noruega vemos la Premier. Cuando me llamó Guardiola no dudé, al final creo que está saliendo bien».
Haaland subraya que el factor principal fue el atractivo de la Premier League en su país natal, lo que facilitó su decisión. Además, el jugador afirmó que el «timing» fue crucial, ya que al llegar, el City «necesitaba un delantero».
Su motivación también se centró en un desafío táctico, buscando demostrar que «el equipo de Pep también puede ser directo, no solo pasando el balón”. Sobre su futuro, Haaland se mostró tranquilo: «Inglaterra es un país futbolístico, y creo que es el mejor lugar para jugar al fútbol. Quiero ser parte de esto».
Admiración por Guardiola
El noruego también dejó anécdotas curiosas sobre su estilo de juego, explicando por qué nunca se le ve con guantes: «Me gusta el estilo clásico, ya sabes. Es bonito. Y además, nunca me ves jugar con guantes. Es porque mi padre me pegaría si lo hiciera. Así que también soy un poco clásico».

Finalmente, dedicó grandes elogios a su entrenador, Pep Guardiola, a quien considera un genio. Sin embargo, lo que más le ha sorprendido es su ética de trabajo: «Trabaja más duro que todos. Es el que más trabaja en el club. Es el primero en llegar, el último en irse, y creo que eso también es lo que lo ha llevado tan lejos…».
Real Madrid
La hoja de ruta del Real Madrid: cero galácticos, reconstrucción interna
El plan deportivo del Real Madrid para este verano ya está definido y no pasa por ningún fichaje mediático, según explican en El Mundo. Ni Florentino Pérez ni la dirección deportiva contemplan la llegada de una estrella.
El club ha asumido que el proyecto necesita reajustes estructurales, no un golpe de efecto. La prioridad es reconstruir desde dentro, recuperar talento propio y completar la plantilla con perfiles funcionales.

La idea central es clara: reforzar el bloque sin alterar la sostenibilidad económica ni romper la lógica del vestuario.
El club trabaja en tres movimientos internos. El primero, recomprar a Nico Paz, cuya evolución ha sido seguida de cerca y que encaja en la idea de rejuvenecer el centro del campo. El segundo, recuperar a Víctor Muñoz, que ha crecido en su cesión y ofrece un perfil útil para la rotación. El tercero, la vuelta de Endrick tras su préstamo en Lyon, una operación que ya estaba prevista y que se considera estratégica para el ataque.
A esto se suma la intención de dar ficha del primer equipo a Thiago Pitarch, una apuesta por la cantera que el club ve como necesaria para equilibrar la plantilla y mantener la identidad formativa.

En cuanto al mercado externo, el Real Madrid busca un defensa, un lateral derecho y uno o dos centrocampistas. Son refuerzos de necesidad, no de impacto mediático. El club niega haber iniciado conversaciones con Rodri, Enzo, Konaté o Schlotterbeck, aunque tampoco cierra la puerta a ninguno de ellos. La estrategia ha sido esperar a que la temporada definiera sus urgencias. Con el desenlace ya producido y con un resultado negativo, la maquinaria se activará en los próximos días.
El mensaje interno es inequívoco: no habrá nombres rutilantes, pero sí decisiones firmes. El Real Madrid quiere un equipo más profundo, más equilibrado y más preparado para competir en todos los frentes.
Foto: Real Madrid
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Marrero se viste de héroe: la Real Sociedad gana la Copa del Rey
La Real Sociedad le ganó la Copa del Rey en La Cartuja al Atlético de Madrid. Los rojiblancos repitieron su historia cayendo en una final muy disputada (2-2) y en la que Marrero y Marín fueron los héroes de los de Matarazzo para revalidar el título cinco años después.
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