Bajo un espectacular cordel policial, como pocas veces se había visto en el Santiago Bernabéu, la cámara de Dinastía Blanca consiguió colarse en los adentros del recibimiento al autobús del Real Madrid y captó imágenes absolutamente salvajes.

Con una marea de madridistas alentando a los suyos, sabiendo que la Champions League es su competición y no se puede fallar ante el Benfica.

Por parte de la afición visitante, más de 4.000 aficionados entre los que se encuentra un sector ultra que ha estado presente en la capital española desde primera hora de la mañana.