Real Madrid
Kroos, sobre su adiós: «La afición sabe que tengo palabra»
Toni Kroos atendió a Marca, en un acto publicitario, y rompió su silencio tras dejar de ser futbolista profesional.
El alemán habló de su despedida del Real Madrid y reiteró que su vida ha cambiado por completo: «Estoy muy bien, la verdad, contento, aunque la vida es diferente. Pero yo estoy bien, feliz como lo estaba antes. Tengo proyectos interesantes y llevo una vida muy buena», confiesa la leyenda de Alemania y del Real Madrid.
«Decírselo a mi mujer no fue difícil, porque fue una decisión conjunta. En casa no fue una sorpresa, porque estuvimos meses hablando de esto. Mi mujer estaba feliz por tenerme más en casa. A mi hijo mayor sí fue más difícil decírselo, porque yo sabía cómo disfrutaba viéndome por la tele y en el estadio. Él ha vivido muchas cosas, ¡ha estado en cuatro finales de Champions y como niño no lo va a olvidar! A mi hijo le ha costado, sí…
«Y a mí me ha costado mucho decírselo a Carlo, porque él esperaba que yo siguiera y porque teníamos y tenemos una relación muy buena. Él fue mi primer entrenador aquí y no fue fácil decírselo, pero todo en la vida tiene un final», matiza.
«Sabía que no se iba a enfadar, pero que se pondría un poco triste. Tampoco fue un momento fácil para mí, porque se acababa algo que ha sido muy especial. Intenté elegir un momento bueno, un momento fácil… Y tuve la suerte de que ganamos LaLiga con margen y dije ‘¡ahora!’. Porque había el tiempo perfecto entre LaLiga y la final de la Champions. Hubiera sido más difícil si nos estuviésemos jugando laLiga, porque yo no quería que este tema estuviera por encima de todo», sobre sus palabras hacia Carlo Ancelotti.
«Al vestuario lo hice uno a uno, porque con algunos llevaba poco tiempo, con otros más, con otros tenía una relación muy estrecha… Y yo quería informar personalmente a todos. Pero no informé a todos a la vez. No quería que la noticia saltara antes a una web o un periódico y lo hice todo en uno o dos días. A algunos se lo dije antes de que saliera la noticia, porque yo merecía que la noticia saliera cuando yo quería. Y con el club fue igual, se lo dije y me dijeron que lo comunicara cuando yo quisiera. Por fortuna, nada salió antes, que fue una sorpresa, la verdad», apuntó sobre las despedidas que él mismo anunció.

«Lo bueno es que en estos diez años todos me conocen muy bien. Y saben que si yo tomo una decisión bien pensada, no hay marcha atrás. Me lo dijo el míster: ‘Eres alemán y no hay nada que hacer, ¿verdad?’ Intentaron convencerme, pero sabían que no iba a pasar. Yo les expliqué que llevaba unos meses tomando la decisión y que no la iba a cambiar. Fue una charla muy buena, pero no fácil», argumentó la leyenda madridista.
«Yo veo las imágenes del día de mi despedida y veo todo el cariño que he tenido todos estos años y me da la sensación de que sí. Creo que la afición ha notado que la palabra cuenta algo. Y esto es algo que a día de hoy no es normal. Hay muchos que dicen que se van a retirar aquí y no lo hacen, por lo que sea, no lo critico. La afición notó que mi palabra contaba y yo dije hace seis años que me iba a retirar en el Madrid y he cumplido. Y si lo haces, la afición lo agradece y ha visto que quiero al Madrid de verdad. La afición ha sentido que mi palabra cuenta», dijo Kroos en la citada entrevista.

«La despedida siempre estará en mi corazón. El día del Betis, con LaLiga ganada, fue muy especial, porque sentí que ese día 85.000 personas fueron al Bernabéu para verme a mí, para despedirse. Fue un momento muy bonito, sencillo, pero de corazón. No he visto repetido el momento, pero sí que he visto imágenes sueltas y fue impresionante. Lo que digo, he ganado mucho pero ese momento lo llevaré siempre en el corazón», concluyó.
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.

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