Real Madrid
La fragilidad del fracaso
OPINIÓN
En la noche de ayer, el Real Madrid obtuvo un billete directo a la final de la Supercopa de España después de una nueva victoria ante el Atlético de Madrid. Un billete conseguido con más practicidad que brillantez en un encuentro en el que, como viene siendo habitual ante los rojiblancos, tuvo su dosis de polémica.
Y no se habla de una polémica arbitral, sino de un conflicto generado con el de casi siempre: Vinicius. Y también como casi siempre, el foco se ha puesto sobre el brasileño cuando la realidad es que el ‘7’, lejos de ser el instigador del conflicto, fue la víctima del mismo. Y el otro protagonista, también el de casi siempre: el Cholo Simeone.
La hipocresía de Simeone hace acto de presencia por enésima vez en Arabia
No había transcurrido ni media hora de encuentro cuando las cámaras captaron el primer cruce de palabras entre Vini y el técnico del Atleti. Para entonces, Carlos Martínez no dudó al dictar sentencia y poner el foco sobre el brasileño, asegurando no entender por qué Vini tenía “la necesidad de jugar varios partidos a la vez”.
Entonces, las cámaras de Movistar captaron no solo que fue el Cholo quien se dirigió a Vinicius, sino que lo hizo en términos poco deportivos: “Florentino te va a echar, acordate de lo que te digo”. Una forma de intentar desacreditar al brasileño que, antes de saber lo que había ocurrido, llevó a los comentaristas a poner el foco sobre Vini antes de saber lo que había pasado.
Más de una hora después, cuando Vini enfilaba el banquillo, el Cholo volvió a dirigirse a él asegurando que el público le estaba pitando. El ‘7’ ya estaba fuera del partido, por lo que la excusa de desestabilizarlo ya no plausible, sino que el técnico argentino hizo alarde una vez más de una bochornosa antideportividad que para él se ha convertido prácticamente en el pan de cada día.
Algo que, además, ha repetido en varias ocasiones. Todo el mundo recordará cómo hace ocho años atrás saltó al campo absolutamente desencajado en busca de un Raphael Varane de 19 años retándolo en los vestuarios. Sí, un entrenador de 43 años a un jugador de 19. Por suerte, todo esto ya no pilla a nadie por sorpresa.
Un Cholo que hace gala de una careta que se le cayó hace mucho, pero la rueda de prensa de ayer fue el enésimo ejemplo. Y es que en la misma, aseguró que “lo que pasa en el campo se queda en el campo”. Sin embargo, hace poco más de un año, cuando los ultras del Atleti trataron de agredir a Courtois durante 90 minutos, el argentino pidió “sanción también para el que provoca”. Ayer, por lo que sea, se le olvidó ese mantra.
El último capítulo de un bochorno que parece no tener fin, en una sucesión de acontecimientos en el que uno de los entrenadores mejor pagados del mundo volvió a convertirse en un hooligan un día más. Aunque al menos, en esta ocasión, no trató de negociar en público con ultras encapuchados para intentar que permitieran el correcto desarrollo del juego.
Lo de ayer, simplemente, es un ejemplo más de que con Vinicius todo parece valer. Es inaudito que un entrenador insulte a un jugador rival con el encuentro en juego, y, sin embargo, se contaron por decenas los que ayer aplaudieron el modus operandi del Cholo.
Lo que sí debe tener claro Simeone es que, si él fuera el entrenador del Real Madrid, Florentino le habría echado hace mucho. Un entrenador que ha llegado a ser el mejor pagado del mundo en su momento, llegando a cobrar la friolera de 16,5 millones de euros, y que desde 2021 ha dejado al Atleti en una sequía absoluta, perdiendo los 15 títulos que ha disputado desde entonces. Igual por eso ayer simplemente escenificó la frustración propia del fracaso.
Real Madrid
Arbeloa-Mbappé: nueva guerra abierta en zona mixta
Éramos pocos y parió la abuela… Nuevo conflicto en el interior del Santiago Bernabéu, sin venir a cuento, esta vez con Álvaro Arbeloa y Kylian Mbappé como protagonistas.
El delantero francés tiró la directa en zona mixta, apareciendo por sorpresa para hablar ante los medios de comunicación, y estalló una nueva bomba.
«El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero», aseguraba ante las televisiones con derechos presentes en la zona mixta. Luego repetía el mensaje, ante las cámaras de Dinastía Blanca, y dejaba un discurso muy contundente contra la «falta de estructura» del equipo en la segunda parte de la temporada.
«Hay que aceptar la idea del entrenador. Tengo que trabajar para ser mejor que Vini, Mastantuono y Gonzalo…“, comentaba repitiendo que estaba por debajo de los tres citados.
Unas palabras que rebotaron en la sala de prensa del Bernabéu, casi de manera simultánea, con un Arbeloa incrédulo ante la situación. Se encargó de desmentirlo al instante: «Ya me gustaría a mi tener cuatro delanteros. No sé qué decir. Ni tengo cuatro delanteros ni he dicho esa frase. No me habrá entendido bien, no sé muy bien qué decir», puntualizó.
Real Madrid
El fin de curso va a ser «molto longo»
Va a ser «molto longo», como diría Juanito, y es lo que se ha buscado la plantilla actual. La realidad es que quedan tres partidos de la «nada absoluta» y uno de ellos ya se superó esta noche ante el Oviedo. Goles de Gonzalo y Bellingham; ovación para Cazorla y pitada mayúscula a Mbappé.
Gonzalo García es la mejor (y única) noticia de la temporada. El delantero es una realidad, tiene gol y hace mucha falta. Algunos lo sitúan lejos del Santiago Bernabéu en verano – ante la falta de oportunidades de Arbeloa – pero el caso es para estudiarlo. Hay cosas en juego ante Oviedo, Sevilla y Athletic. Una de ellas es dar un paso al frente cuando la pelota quema y queda la nada. Fue lo que hizo el mirlo de La Fábrica.

Una noche marcada por lo de fuera, más que por lo de dentro, y en la que se habló muy poco de fútbol. El ambiente venía marcado por la división de opiniones de los socios más disgustados por el proyecto madridista y por la frialdad ante todo lo sucedido. En los prolegómenos del encuentro quedaba la foto de Florentino intercambiando opiniones con varios aficionados. Un clima de tensión apaciguado por las declaraciones del presidente en rueda de prensa.
El cenit de dicha tensión llegó cuando Vini Jr. tocaba las primeras pelotas y Mbappé (en el minuto 69) saltaba al terreno de juego. Los dos se llevaron la bronca mayúscula del respetable blanco. A diferencia de los aplausos que sí que recibieron Aurélien Tchouaméni o Dani Carvajal en los respectivos cambios.
Los aplausos a Gonzalo. Los pitos a Mbappé.
— DAZN España (@DAZN_ES) May 14, 2026
El Bernabéu se pronuncia #LALIGAenDAZN pic.twitter.com/SK5Qv99hYc
Mbappé al salir al terreno de juego tuvo una oportunidad para marcar en la primera que gozó. El francés no se libró de los pitos por todo lo acontecido durante las últimas semanas y con todo el ruido mediático que le persigue.
En el 80′ marcó Jude Bellingham y finiquitó el partido también acallando los leves pitidos que recibió por parte del madridismo presente. El inglés se la ajustó a Escandell y puso la rubrica anotando el 2-0.
