Real Madrid
La nueva alerta arbitral para el derbi: «Se nos ríen a la cara…»
El derbi madrileño entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid, que se disputará mañana en el Metropolitano, ya está rodeado de polémica debido a la reciente designación arbitral.
El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha designado a Mateo Busquets Ferrer, de tan solo 30 años, como el árbitro principal del derbi. Será el primer derbi que arbitrará el colegiado balear, lo que ha provocado un considerable debate. La preocupación principal radica en la falta de experiencia de Busquets Ferrer en encuentros de tanta magnitud, dado que apenas ha dirigido partidos en Primera División, lo cual podría afectarle ante la presión de un derbi tan exigente y con tanto en juego, incluso si aún es temprano en la temporada.
El encargado del VAR será el gallego Iglesias Villanueva, otro nombre que no ha sido bien recibido por parte del entorno madridista. Villanueva ha sido criticado en varias ocasiones por decisiones polémicas que, según los aficionados del Real Madrid, han perjudicado a su equipo, tanto en la sala VAR como en el campo. Esta situación añade un elemento de tensión adicional, ya que se teme que decisiones discutibles del VAR puedan tener un impacto significativo en el resultado del partido.
Críticas de Estrada Fernández
El exárbitro Estrada Fernández ha sido especialmente duro con la designación de Busquets Ferrer e Iglesias Villanueva. Según Estrada, el CTA, bajo la dirección de Medina Cantalejo, se está «riendo en la cara» de todos los aficionados al fútbol. Criticó la elección de estos dos árbitros, especialmente después de la actuación en el partido de la jornada pasada entre el Villarreal y el Barcelona en el Estadio de la Cerámica, donde según él, hubo varios errores graves, como la anulación de tres goles al Villarreal y la falta de una expulsión tras una dura entrada sobre Lamine Yamal.
Estrada Fernández opinó que, dada la importancia del derbi madrileño, deberían haberse elegido árbitros más experimentados, como Gil Manzano o Munuera Montero, aunque reconoció que actualmente no están en su mejor momento. En su lugar, sugirió a Hernández Hernández, un árbitro con más experiencia en este tipo de partidos.
Además, expresó su preocupación por el hecho de que se premie a árbitros por sus errores en lugar de sus aciertos, y concluyó que la decisión de poner a Busquets Ferrer «a los pies de los caballos» podría terminar con dos resultados extremos: «o lo hace muy bien y se convierte en árbitro internacional o desaparece del mapa».
Un clima tenso antes del derbi
El mensaje general es de preocupación, ya que no se quiere que los árbitros se conviertan en los protagonistas del derbi, sino que el partido se defina únicamente por el rendimiento de los jugadores en el campo. Sin embargo, con los antecedentes que rodean a los colegiados designados, parece difícil evitar que la sombra de la polémica se cierna sobre el encuentro.
Habrá que esperar a mañana para ver si Mateo Busquets Ferrer y Iglesias Villanueva pueden desempeñar su papel con justicia y neutralidad, sin que sus decisiones se conviertan en el centro de atención. Todos los ojos estarán puestos en cómo manejan la presión y en si pueden garantizar que el verdadero protagonista del derbi sea el fútbol.
Foto: EFE
Real Madrid
Marrero se viste de héroe: la Real Sociedad gana la Copa del Rey
La Real Sociedad le ganó la Copa del Rey en La Cartuja al Atlético de Madrid. Los rojiblancos repitieron su historia cayendo en una final muy disputada (2-2) y en la que Marrero y Marín fueron los héroes de los de Matarazzo para revalidar el título cinco años después.
Foto: Getty
Real Madrid
El Real Madrid volverá a luchar
El 19 de mayo de 2023, después de sufrir una de las caídas más duras de la historia del Real Madrid en Champions League, tras caer por 4 goles a 0 frente al Manchester City en el Etihad Stadium, Toni Kroos lanzó un mensaje claro, contundente y sin segundas: “El Real Madrid volverá a luchar”.
Y vaya si el alemán tenía razón. A pesar de la dureza de una caída que muchos tildaban de fin de ciclo, tan solo un año y trece días después, el Real Madrid volvía a ganar la Champions League tras el duro golpe, y Kroos colgaba las botas, retirándose como uno de los mejores jugadores del mundo en el momento.
El Real Madrid atraviesa un momento de reflexión… y cambios
Volviendo al momento actual, la caída del Real Madrid en Múnich no fue, ni mucho menos, tan dura como aquella. Durante 92 minutos de encuentro, el conjunto blanco no estuvo por detrás en el marcador en ningún momento, y durante largos tramos del partido tuvo la eliminatoria empatada en todo un Allianz Arena.
A esto se suma que, de no ser por una de las decisiones arbitrales más escandalosas que se recuerda en la historia de la Champions, el partido habría llegado a la prórroga. Y ahí, nadie sabe lo que podría haber pasado. Sin embargo, el sentir general en la afición y dentro de la propia Casa Blanca es que ahora es momento de introspección.
Porque sí, en Múnich el Real Madrid fue el Real Madrid. Dio un paso adelante ante uno de los mejores equipos de Europa y, seguramente, con algo más de acierto en ambas áreas, el Real Madrid estaría en semifinales. Pero ahí viene uno de los principales problemas: el Real Madrid no puede ser el Real Madrid dos noches al año.
Y es que el encuentro del Allianz fue, con casi toda seguridad, el mejor de la temporada junto al del Manchester City en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, ahora el conjunto blanco llega al mes de abril sin opción a ningún título precisamente porque durante un gran tramo de la temporada no han sido ni han querido ser el Real Madrid.
Y por ello, ahora es momento de depurar responsabilidades. A nivel colectivo y a nivel individual. En el global, queda claro que se trata de una plantilla con carencias, especialmente en la faceta de la creación de juego, pero que puede dar mucho más. Y en noches como la del miércoles lo demostraron a la perfección.
A nivel individual, también llega la hora de apuntar ciertos comportamientos. Es cierto que Eduardo Camavinga fue expulsado por una acción que no es sancionable en 999 de cada 1.000 partidos. Tan cierto como que provocar esa situación teniendo amarilla es un error que no cometen ni los infantiles. Y como quedó demostrado el año pasado en el Emirates, no es la primera vez.
En el plano ofensivo, es evidente y debe serlo que en Europa no se puede perdonar tanto. Porque cuando perdonas tanto a un equipo como el Bayern de Múnich, lo más posible es que ellos no hagan lo mismo contigo. Y así fue. Y dentro de esta lista entran tanto Vinicius como Mbappé.
Donde no entran ambos es en el ámbito del esfuerzo. Un sector generalizado de la prensa tiende a generalizar y asegurar que los tres de arriba no defienden. Un hecho fácilmente desmontable con las cifras en la mano en lo que respecta a Bellingham y Vinicius, que fueron en Múnich el primero y el cuarto que más kilómetros recorrieron respectivamente.
Mbappé, muy acertado de cara a puerta desde agosto hasta enero, puede tender a pensar que su calidad lo exime de ese tipo de esfuerzos. Así lo demuestra su posición en el 55º puesto de 57 jugadores de Europa a la hora de presionar. Y su pasividad en el tanto de Luis Díaz, con el equipo con un hombre menos, es el fiel reflejo de que los campeonatos los ganan los equipos, no las estrellas.
Ahora el conjunto blanco tiene largos meses por delante para reflexionar qué y cómo debe cambiar para volver a una senda ganadora. Y volviendo a citar al seis veces campeón de Champions, Toni Kroos, cuando el PSG ganó la pasada Champions: “Es genial ver que todavía se trata de ser un equipo”. Y a buen entendedor, pocas palabras bastan.
Foto: UEFA
