Alejandro Quintero como árbitro principal y Jorge Figueroa Vázquez desde el VAR fueron protagonistas directos del Real Madrid-Celta de Vigo de Liga.

En el minuto 63 le sacó cartulina amarilla a Jude Bellingham por – según él – entrar antes de lo previsto al campo tras ser atendido en la banda y tener que cambiarse de camiseta. Ningún futbolista entendió su criterio ya que lo había indicado el cuarto árbitro y el propio futbolista de Birmingham así mismo lo indicaba en sus protestas.

Un minuto después terminó por llegar el despropósito del mismo Quintero que, a cambio, no sacó ninguna tarjeta a Radu por las constantes pérdidas de tiempo. Terminó expulsando a Fran García por doble amarilla en apenas cuestión de un minuto y medio desde que le sacó la primera tarjeta. Algo que terminó por desquiciar al madridismo. Arbitraje sibilino.