Lewandowski provocó su quinta tarjeta amarilla con el propósito de no perderse el clásico del próximo 21 de abril en el Bernabéu. Sin embargo, como no es Vinícius ni ningún jugador del Real Madrid, la prensa está callada.

Si hubiera sido al revés, es decir, si un jugador del Madrid hubiera provocado la tarjeta, estos mismos periodistas que ahora callan complicemente, pedirían una sanción de más partidos por provocarla.

Ya hay precedentes en este sentido: en un partido de Champions, Sergio Ramos forzó su quinta amarilla y toda esta prensa que ahora calla estuvo durante días pidiendo que sancionaran al de Camas con más de un partido por provocarla, como si les fuera la vida en ello.

Siempre ha sido común que los futbolistas provoquen tarjetas antes de partidos transcendentales para poder jugarlos, pero si lo hace un jugador del equipo blanco es un delito.

Mientras que si lo hacen otros está bien visto y son considerados muy inteligentes por haberla forzado. No es nada nuevo el doble rasero de cierta prensa, que se le ve demasiado el plumero y todas las costuras.

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