El FC Barcelona goleó a Olympiacos… en un resultado muy engañoso y que no es la explicación a lo visto en Montjuïc. Goleada culé, sí, y «manita» arbitral, también.

Poco tardó el conjunto de Hansi Flick en meter la directa y ponerse por delante en el marcador. Gol de Fermín en el minuto 7 y situación totalmente bajo control tras otro tanto en el 39′ del mismo futbolista nacido en Huelva.

El descanso reactivó a Olympiacos que encontró la reacción (2-1) con un gol de El Kaabi. Tuvo que ser desde los once metros ya que le anularon el cabezazo inapelable por fuera de juego en la acción previa a ese lanzamiento de penalti. A la segunda sí, pese a la labor arbitral (esta vez acertando) y al igual que se reactivó el conjunto de Mendilibar también se reactivó el arbitraje de antaño para el club azulgrana en Europa.

Revivieron viejos fantasmas por inventarse una doble amarilla – absolutamente inexistente – Hezze que rompió a Olympiacos. Los griegos con 10 y cuesta abajo, sin frenos, recibiendo goles del Barça en la Ciudad Condal.

El 3-1 fue de Lamine Yamal de penalti tras un piscinazo de Rashford. El 4-1 de Rashford, el 5-1 de Fermín y el 6-1, de nuevo, de Rashford. Todo se puede entender, claro, en base a lo visto en esa jugada que marcó el encuentro dejando a Olympiacos con 10 desde el minuto 57 y con el 2-1 en el marcador y los griegos atacando la portería culé.