El Benfica-Real Madrid tuvo su primera jugada polémica en el minuto 16 de la primera parte. Massa tuvo que acudir al VAR, tras un error que cayó por el lado benifiquista, en el que Prestianni firmó un piscinazo en la pugna por un balón dentro del área con Jude Bellingham.

Así lo corrigió desde el VAR

El encuentro siguió y tras el 1-1, cuando el partido ya enfilaba el tiempo de descanso, llegó el segundo invento del colegiado. Un penalti absurdo, por un agarrón de Tchouaméni a Otamendi, que pitó sin ver el VAR y que ratificó directamente para el gol de Pavlidis en el 45′.

El de Tchouaméni sí que lo pitó