El FC Barcelona y los árbitros, la eterna historia de amor en la Ciudad Condal. El club que pagó 8,4 millones de euros al vicepresidente de los árbitros de LaLiga, también tuvo su «ayudita», una vez más, en Europa.

Iban ganando 2-0, con el partido totalmente controlado, y parecía que los tres puntos estaban asegurados para los de Hansi Flick. Sin embargo, la situación se complicó y tuvo que aparecer el árbitro del encuentro, Urs Schnyder.

Se inventó las dos amarillas para Hezze y, sin opción a revisión de VAR, dejó a los de Mendilibar con 10 futbolistas. El entrenador vasco alucinaba con la acción y pedía explicaciones al colegiado por la polémica vivida. Ni se las supieron dar…

En el 66′, por si fuera poco, pitó penalti a favor del Barça y Lamine Yamal no falló desde los once metros para poner el 3-1.