El regreso de Nico Paz al Santiago Bernabéu ha dejado de ser una posibilidad para convertirse en la gran prioridad estratégica de Florentino Pérez de cara al próximo verano. El centrocampista argentino, que ha madurado a pasos agigantados en Italia, está protagonizando una campaña histórica que justifica, con creces, la ejecución de su cláusula de recompra.
Lo que en su día se planteó como una salida para ganar experiencia en el Como 1907 de Cesc Fàbregas, se ha revelado como un movimiento magistral de gestión deportiva. Lejos de la presión de Valdebebas, Nico Paz ha pasado de ser una promesa de La Fábrica a un líder indiscutible en la Serie A, donde ordena, manda y decide el ritmo de un equipo que pelea por puestos europeos.

El Real Madrid prepara 9 millones para recuperar a su nueva estrella
Su impacto en el fútbol italiano no admite discusión. Nico Paz se ha consolidado como uno de los futbolistas más influyentes del campeonato con registros de estrella.
Suma 6 goles y 6 asistencias en 16 partidos de liga, situándose en el podio de los máximos asistentes y como una de las referencias ofensivas del torneo. Ha sido nombrado MVP del partido en seis ocasiones y ha logrado el galardón de mejor jugador joven de la Serie A por partida doble esta temporada.
El Real Madrid diseñó su salida con una estructura de recompras progresivas que ahora le otorga una ventaja competitiva total. Tras decidir con paciencia que continuara un segundo año en el calcio para completar su fogueo, el club activará su regreso este verano por un coste de 9 millones de euros.
La cifra resulta casi simbólica si se compara con su actual valor de mercado, que según Transfermarkt ha escalado hasta los 65 millones de euros en apenas 18 meses. El Madrid ha logrado revalorizar a su canterano en más de un 700%, protegiéndolo además de ofertas estratosféricas de la Premier League, como los 70 millones de euros que el Tottenham estuvo dispuesto a poner sobre la mesa y que el club blanco rechazó de plano para asegurar su vuelta.
Nico Paz no vuelve para ser una pieza de rotación o un activo financiero. El plan de la directiva es otorgarle un rol importante en la renovación del centro del campo, aportando esa pausa, organización y último pase que Cesc Fàbregas ha pulido en él. Su regreso es la culminación de un proceso de formación perfecto: se fue siendo un proyecto de jugador y volverá como una certeza para el Real Madrid de 2026.
