Real Madrid
No entierren al Real Madrid: vida extra por la Liga (1-2)
Al Real Madrid hay que enterrarle cuando ha muerto 50 veces. Había múltiples bajas, la plaza era de las fieras, la situación era límite… y el Real Madrid sale a flote en el minuto 94. Un fogonazo de Fede Valverde, tras ver como Iago Aspas la estampaba contra el poste, Y un rebote que cae de cara y se cuela dentro de la meta viguesa. No hizo falta nada más. Bola extra por la Liga.
Álvaro Arbeloa sacó un once titular con novedades en Balaídos. Sacó a Thiago Pitarch, otra vez de inicio, y apostó por Mendy y Brahim como las dos grandes entradas de inicio. El Celta de Vigo, que ya asaltó el Bernabéu en la primera vuelta, era una «piedra» por delante antes de recibir al Manchester City. Un test de nivel para probar esa mala racha de resultados cayendo en El Sadar (2-1) y ante el Getafe (0-1) en casa. Partido en la noche de viernes, en el frío de Galicia, y con una convocatoria repleta de bajas.
El choque parecía empezar con curvas y todo indicaba que iba a ser una extensión a lo visto en las últimas semanas. El Celta empezó bravucón y Courtois tenía que aparecer a las primeras de cambio para salvar una ocasión de Borja Iglesias. El Real Madrid, pasada esa acción, empezó a generar ocasiones para merecer cantar el primero. Y tardaría muy poco en llegar.
En el minuto 4, Vinicius Júnior la estampaba contra el poste en el mano a mano y en el 7′, un disparo lejano de Tchouaméni era un aviso de lo que iba a pasar. En el minuto 11, el mediocentro francés embocaba la pelota a portería, de manera magistral para colársela dentro y marcar el 0-1. A partir de ahí, fútbol control y partido plácido para el Real Madrid ante la línea defensiva del Celta con un bloque bajo muy claro en el que los de Giráldez apenas podían salir de su campo.
Sin embargo, esto es el Real Madrid y la frase ha virado por completo a lo que suponía – como eslogan – hace un par de años. Es un coladero, la defensa hace aguas, y en dos buenos pases te pueden desarmar por completo todo el entramado defensivo. En el 25′ lo igualaba Borja Iglesias aprovechándose de un centro lateral para batir a Courtois y poner el 1-1.

El Real Madrid vive en un atasco permanente y es muy difícil intuir brotes verdes en algún partido. El primer tiempo fue uno de aquellos que deberían pagar los clubes para que los aficionados lo vean. Un sopor, un equipo plano, y un resumen simplista y repetitivo a lo que estamos viviendo jornada tras jornada.
El castigo, eso sí, esta vez era tirar media Liga… a la espera del Barça. Situados por arriba con cuatro puntos de ventaja, en Vigo no se podía fallar. Lo sabía Arbeloa, lógicamente, y tiraba de La Fábrica para paliar las bajas. En el banquillo, de hecho, solo tenía a Lunin como futbolista del primer equipo – sin contar a Gonzalo. César Palacios fue uno de los cambios, junto a Gonzalo y Manuel Ángel, a la postre fundamental en el 1-2 final.
El propio extremo de La Fábrica de Valdebebas fue el que estuvo involucrado en una de las jugadas clave para el devenir del encuentro. Díaz de Mera pitó un leve empujón de Palacios para evitar señalar un penalti clamoroso por mano a favor del Real Madrid.
El árbitro, tras consultar el VAR, no señaló penalti por mano tras haber un empujón previo. #LALIGAEASPORTS #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/oHa0FIULpU
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) March 6, 2026
La réplica celtiña llegó en el 86′ con un jugadón de Iago Aspas – ovacionado por todo Balaídos en su entrada al campo y con aplausos de Carvajal. Se iba al poste su disparo cruzado y el Celta gozaba de una gran oportunidad para ponerse por delante.
Ellos no la metieron y la suerte estuvo del lado merengue. Hay que merecerla, y por momentos los blancos lo merecieron, y llegó en el minuto 94 de partido. Un disparo lejano de Fede Valverde que toca en Marcos Alonso y supone el 1-2 que hace que el Real Madrid se agarre a la Liga. Presión de nuevo para el Barça en su visita a San Mamés. Los de Arbeloa, en el alambre… pero vivos.
Real Madrid
Bellingham, a punto para Mallorca
Tuchel le convocó, le tuvo en la concentración y decidió no arriesgarlo ni contra Uruguay ni contra Japón. El inglés regresa a Valdebebas con los isquiotibiales intactos y el Bayern de Múnich en el horizonte.
Cuando Tuchel convocó a Bellingham para los amistosos ante Uruguay y Japón, el madridismo se echó las manos a la cabeza. Llevar a un jugador que llevaba casi dos meses lesionado, que había vuelto con solo 16 minutos en el derbi ante el Atlético, que claramente no estaba al cien por cien, parecía una temeridad innecesaria a tres semanas de los cuartos de Champions contra el Bayern.
El seleccionador inglés fue claro en rueda de prensa: «No correremos riesgos con Jude porque viene de una lesión muscular y nunca sabes qué puede pasar». Dos meses después de que Bellingham se rompiera el músculo semitendinoso de la pierna izquierda ante el Rayo Vallecano en el Bernabéu, Inglaterra decidió que no merece la pena jugársela en un amistoso. Por una vez, el Madrid y su estrella tienen los mismos intereses que la selección.
Bellingham vuelve a Valdebebas sin haber disputado un minuto con los Tres Leones, con el músculo descansado y con tiempo por delante para recuperar su mejor nivel. El primer partido del Madrid tras el parón es el 5 de abril en Mallorca. Luego viene el Bayern. Luego viene todo.
Foto: England
Real Madrid
Caso Arribas: el Real Madrid está muy atento
En el Real Madrid siguen muy de cerca la progresión de todos los futbolistas de La Fábrica y uno de los nombres propios que más llama la atención, por motivos obvios, es el de Sergio Arribas. El canterano surgido en Valdebebas, que debutó con el primer equipo hace varias temporadas, brilla en el Almería de Cristiano Ronaldo.
La leyenda madridista compró el 25% de los derechos del club de Mohamed Al-Khereiji y de SMC Group, en una fuerte inversión por la entidad andaluza. Ahora quiere montar un equipo fuerte que aspire a cotas altas en Primera como en su día pasó con el Málaga cuando él era jugador del Real Madrid.
Uno de los «patrimonios» de La Fábrica, y que más interés despertó hace un par de años, es Sergio Arribas. Subió al primer equipo con Zidane, Ancelotti también le dio la oportunidad, pero no llegó a asentarse y se buscó una salida a la élite.

Firmó por el Almería, a posteriori descendió, y ahora es la máxima estrella de LaLiga Hypermotion. Suma 20 dianas y es el líder de los almerienses en el intento de ascender de categoría – está a un punto del Racing, el cabeza de la tabla.
El Real Madrid se guarda una opción bajo la manga para firmar a Sergio Arribas o (por lo menos) para seguir con atención su futuro, si lo considera, y es ese 50% habitual de sus derechos federativos. Tiene una cláusula de 40 millones de euros y, en caso de salir del Almería, el 50% del traspaso iría a parar a las arcas del conjunto merengue.
En todo caso, eso sí, no hay ni opción de tanteo ni de recompra, por parte del Real Madrid, en caso de querer recuperar al futbolista. Es, por tanto, el propio equipo blanquirrojo el que decidirá el futuro del futbolista.
Foto: UD Almería
