Real Madrid
No se corta y se deja querer por el Real Madrid, su culebrón tiene los días contados
En el Real Madrid están a la espera de que «explote» todo el culebrón; en caso de no renovar, el club merengue saldrá a la palestra y tratará de encaminar su acuerdo como agente libre.
Alexander-Arnold suena como posible fichaje para la temporada 2025 y, siempre que puede, hace un guiño al club blanco. El último de estos gestos ocurrió ayer, cuando firmó una camiseta del Real Madrid a un aficionado madridista. Se le pudo ver de vacaciones con Bellingham o Tchouaméni en Ibiza.

Arnold acaba contrato con el Liverpool en 2025 y, de momento, ha rechazado todas las ofertas de renovación que le ha ofrecido el equipo de Anfield.
El Liverpool le ha tasado en 80 millones de euros para el equipo que lo quiera fichar este verano. Sin embargo, el Real Madrid no está dispuesto a pagar dicha cantidad por un jugador al que le resta un solo año de contrato.
En Valdebebas estarían dispuestos a ofrecer 20 millones de euros más 10 en variables, pero el problema es que el Liverpool quiere que Arnold se quede la próxima temporada en Anfield, ya que el nuevo entrenador cuenta con él como uno de sus jugadores clave. Esperan que durante el próximo año puedan convencerle para renovar su contrato.
De hecho, en los últimos días, algunos medios ingleses han dicho que el Liverpool está dispuesto a hacerle una oferta XXL que no pueda rechazar. En el Madrid esperan que Arnold aguante la presión y pueda llegar libre en 2025.
El club cuenta con la ventaja de la amistad que tienen Jude Bellingham y Arnold. Bellingham ha estado toda la Eurocopa hablándole maravillas del club blanco para tratar de convencerle de que lo mejor para él es fichar por el Real Madrid.

Arnold es un jugador muy polivalente que puede jugar en varias posiciones: lateral derecho, interior derecho y pivote defensivo, como ha jugado en la pasada Eurocopa. Es un jugador que encajaría perfectamente en el equipo blanco. Veremos cómo acaba este asunto.
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
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La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
