El Real Madrid empató (1-1) frente a Osasuna en El Sadar. Un nuevo atropello arbitral para avivar la Liga en otro escándalo mundial. Tres jornadas, tres escarnios del CTA… y todo en el día de San Negreira en el que se cumplen dos años del mayor bochorno del fútbol español.

Osasuna 1 – Real Madrid 1. Un nuevo escándalo arbitral ha privado al Real Madrid de conseguir los tres puntos. En un gran partido del Madrid, Munuera Montero no señaló cuatro claros penaltis a favor y expulsó a Bellingham en el minuto 40. Además, se inventó un penalti inexistente de Camavinga a Budimir cuando el jugador rojillo ya había rematado y era una jugada residual. Al parecer, no quieren que el Madrid gane la Liga.

El partido comenzó con el Madrid lanzado al ataque y con mucha polémica, porque en los primeros diez minutos Munuera Montero no señaló dos claros penaltis: uno por mano de Catena dentro del área, y otro por una zancadilla de Juan Cruz a Vinicius. En ninguna de las dos ocasiones intervino el VAR. En el minuto 15, un centro desde la derecha de Valverde lo remató de primeras Mbappé para batir a Sergio Herrera.

El Madrid siguió atacando y creando ocasiones de gol. Mbappé se plantaba solo ante Herrera, pero asistió a Vinicius, que remató a las manos de Herrera. Un centro de Valverde por la derecha tocó claramente en la mano de un defensor de Osasuna, pero Munuera Montero no señaló nada. Para completar su gran obra, mostró una cartulina amarilla a Ancelotti por protestar. En el minuto 40, expulsó a Bellingham cuando Jude estaba hablando con él tranquilamente y sin ningún gesto raro. En el acta puso «f*** you» y Jude dijo realmente «f*** off».

El árbitro expulsando a Bellingham

La segunda mitad comenzó con el Madrid controlando el partido a pesar de jugar con diez, pero en el minuto 58, Munuera Montero se inventó un penalti de Camavinga a Budimir. El delantero croata ya había rematado cuando Camavinga le pisa levemente, por lo tanto, era una jugada residual. En principio, el colegiado no señaló nada y fue avisado por el VAR, cosa que no hicieron en los cuatro penaltis que le hicieron al Madrid, algo muy sospechoso. El penalti lo lanzó Budimir y marcó el empate.

El Madrid, pese a todo, no se puso nervioso y creó ocasiones para ganar el partido con un Vinicius que volvió loca a la defensa de Osasuna. Tuvo dos claras ocasiones de gol que se fueron fuera por poco, y una gran ocasión de Mbappé en los últimos minutos que se plantó solo ante Herrera, quien hizo una gran parada.

El Madrid buscó la victoria hasta el final, pese a jugar con diez, pero con estos arbitrajes es imposible competir. Después, se extrañan de la carta que envió el Madrid a la RFEF y al CSD para cambiar el estamento arbitral. Esta Liga no es seria y no se la puede creer nadie con estos arbitrajes; es una auténtica vergüenza lo que le están haciendo al Real Madrid.