Real Madrid
¿Podría el Real Madrid tener multipropiedad pese a ser de sus socios?
El Real Madrid ha demostrado a lo largo de su historia una capacidad única para innovar en la formación y gestión de talentos, pero muchos de sus canteranos compiten en ligas donde acaban difuminados entre cesiones mal planificadas y exigencias desalineadas.
¿Y si el club blanco abrazase un modelo de multipropiedad, al estilo City Football Group o Red Bull, sin renunciar a su estructura de socios? Técnicamente sería posible crear varias filiales participadas por la entidad, perfectamente independientes en su propiedad formal, y a la vez alineadas con la filosofía merengue.
Una red de clubes satélite al servicio de La Fábrica
La idea consiste en disponer de equipos asociados en diferentes países y niveles de competición, donde los jóvenes talentos pudieran acumular minutos de calidad en un entorno homogéneo y controlado. Imaginando un proyecto propio en la Bundesliga para fortalecer la resistencia y el rigor táctico de los defensas, o un club en la Ligue 1 que puliera la técnica de los mediocentros blancos.

A través de esta red, futbolistas como Chema, Jacobo Ramón, Aguado o Mario Martín tendrían un recorrido con identidad, sin verse sometidos a cesiones caóticas que rompen su proceso de adaptación. Como pasó con Reinier, por ejemplo, por citar uno de los casos más destacados de los últimos años.
El Real Madrid participaría en cada una de estas sociedades con un porcentaje mayoritario o minoritario, siempre respetando que el primer equipo siga siendo propiedad de sus socios. De este modo, se preserva el control institucional y se evita la sanción de la UEFA por vínculos excesivos, ya que las filiales mantendrían estructura independiente y su propio consejo de administración.
Con un modelo satélite, la plantilla juvenil disfrutaría de continuidad táctica: el mismo esquema de Xabi Alonso implementado en Chamartín serviría de referencia en cada entrenamiento. Además, el club maduraría su inversión, compartiendo riesgos y beneficios. Si un jugador destaca, retornaría al Bernabéu con juventud y rodaje europeo, o se traspasaría con plusvalías que financien nuevos proyectos.
La multipropiedad bien diseñada no debilita la esencia de un club de socios, sino que amplía su ámbito de acción. Cada filial tendría estatutos que garanticen la libertad de voto de sus miembros y responsabilidades corporativas, mientras que la estrategia deportiva y los valores se transmitirían desde una matriz central.
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Bellingham, a punto para Mallorca
Tuchel le convocó, le tuvo en la concentración y decidió no arriesgarlo ni contra Uruguay ni contra Japón. El inglés regresa a Valdebebas con los isquiotibiales intactos y el Bayern de Múnich en el horizonte.
Cuando Tuchel convocó a Bellingham para los amistosos ante Uruguay y Japón, el madridismo se echó las manos a la cabeza. Llevar a un jugador que llevaba casi dos meses lesionado, que había vuelto con solo 16 minutos en el derbi ante el Atlético, que claramente no estaba al cien por cien, parecía una temeridad innecesaria a tres semanas de los cuartos de Champions contra el Bayern.
El seleccionador inglés fue claro en rueda de prensa: «No correremos riesgos con Jude porque viene de una lesión muscular y nunca sabes qué puede pasar». Dos meses después de que Bellingham se rompiera el músculo semitendinoso de la pierna izquierda ante el Rayo Vallecano en el Bernabéu, Inglaterra decidió que no merece la pena jugársela en un amistoso. Por una vez, el Madrid y su estrella tienen los mismos intereses que la selección.
Bellingham vuelve a Valdebebas sin haber disputado un minuto con los Tres Leones, con el músculo descansado y con tiempo por delante para recuperar su mejor nivel. El primer partido del Madrid tras el parón es el 5 de abril en Mallorca. Luego viene el Bayern. Luego viene todo.
Foto: England
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Caso Arribas: el Real Madrid está muy atento
En el Real Madrid siguen muy de cerca la progresión de todos los futbolistas de La Fábrica y uno de los nombres propios que más llama la atención, por motivos obvios, es el de Sergio Arribas. El canterano surgido en Valdebebas, que debutó con el primer equipo hace varias temporadas, brilla en el Almería de Cristiano Ronaldo.
La leyenda madridista compró el 25% de los derechos del club de Mohamed Al-Khereiji y de SMC Group, en una fuerte inversión por la entidad andaluza. Ahora quiere montar un equipo fuerte que aspire a cotas altas en Primera como en su día pasó con el Málaga cuando él era jugador del Real Madrid.
Uno de los «patrimonios» de La Fábrica, y que más interés despertó hace un par de años, es Sergio Arribas. Subió al primer equipo con Zidane, Ancelotti también le dio la oportunidad, pero no llegó a asentarse y se buscó una salida a la élite.

Firmó por el Almería, a posteriori descendió, y ahora es la máxima estrella de LaLiga Hypermotion. Suma 20 dianas y es el líder de los almerienses en el intento de ascender de categoría – está a un punto del Racing, el cabeza de la tabla.
El Real Madrid se guarda una opción bajo la manga para firmar a Sergio Arribas o (por lo menos) para seguir con atención su futuro, si lo considera, y es ese 50% habitual de sus derechos federativos. Tiene una cláusula de 40 millones de euros y, en caso de salir del Almería, el 50% del traspaso iría a parar a las arcas del conjunto merengue.
En todo caso, eso sí, no hay ni opción de tanteo ni de recompra, por parte del Real Madrid, en caso de querer recuperar al futbolista. Es, por tanto, el propio equipo blanquirrojo el que decidirá el futuro del futbolista.
Foto: UD Almería
