La historia de las grandes promesas del fútbol suele estar llena de «trenes» que solo pasan una vez, pero en el caso del talento alemán Lennart Karl, fue su propia familia quien decidió no subir al convoy que lo conducía directamente a la capital de España.
Según ha desvelado el diario Süddeutsche Zeitung, el Real Madrid puso sus ojos en la joya alemana cuando Karl apenas tenía 10 años y comenzaba a despuntar en la cantera del Eintracht. El interés del club blanco fue tan firme que el pequeño futbolista llegó a viajar a Madrid para realizar varias pruebas de captación, incluyendo una sesión de entrenamiento en el mismísimo césped del Santiago Bernabéu.

Sin embargo, a pesar de lo que supone para cualquier niño jugar en el templo madridista, la operación se frenó en seco por una decisión familiar basada en la desconfianza hacia el entorno del fútbol profesional.
La familia de Karl rechazó la propuesta al sospechar que el interés no era genuinamente por el talento del chico, sino que formaba parte de un «juego más grande de agentes» en el que el jugador era solo una pieza de ajedrez.
El club bávaro sí logró ganarse la confianza del entorno de Karl al mostrar un interés personal y directo, lo que finalmente convenció a su familia de que el Bayern era el lugar adecuado para su desarrollo.
Así juega Karl
Esta decisión privó a «La Fábrica» de contar con una de las perlas más brillantes del fútbol alemán, quien prefirió la estabilidad y el trato cercano en su país natal antes que la aventura en Valdebebas.
