Real Madrid
Puerta grande o enfermería, el Real Madrid se la juega en seis partidos
El Real Madrid se la juega en los próximos seis partidos; una parte importante de sus opciones tanto en Liga como en Champions estarán en juego.
Tras la derrota frente al Lille, el equipo ya no tiene margen de error si quiere quedar entre los ocho primeros de la fase de grupos y evitar una eliminatoria adicional en febrero, lo cual sobrecargaría aún más el calendario.
El primer partido será contra el Villarreal en el Bernabéu, y es crucial obtener una victoria para irse al parón de selecciones con cierta tranquilidad. Dependiendo del resultado del Barcelona frente al Alavés en Mendizorroza, el Real Madrid podría marcharse al parón a tres puntos del líder o incluso empatado a puntos si el Barça pierde.

Tras el parón llegan las curvas
Después del parón, el calendario se complica considerablemente. Primero, el Real Madrid visitará Balaídos para enfrentar al Celta de Vigo, un estadio que, aunque complicado, se le ha dado bien en las últimas temporadas. Luego, el 22 de octubre, recibirá en el Bernabéu al Borussia Dortmund en un partido de Champions sin margen de error tras la derrota en Lille.
Cuatro días después, el 26 de octubre, se disputará el Clásico en el Bernabéu frente al FC Barcelona, un partido que podría tener repercusiones significativas en la clasificación de la Liga, con el Real Madrid teniendo la oportunidad de colocarse líder si vence.

Valencia y Milan para empezar noviembre
El 2 de noviembre, los blancos se medirán al Valencia en Mestalla, siempre un reto complicado ya que el Valencia suele salir extramotivado cuando enfrenta al Real Madrid, independientemente de su posición en la tabla. Finalmente, el 5 de noviembre, los madrileños recibirán al Milan en el Bernabéu en otro duelo de Champions, un enfrentamiento clásico del fútbol europeo. Ambos equipos son los más laureados en la historia de la Champions, con 15 títulos para el Real Madrid y 7 para el Milan. El equipo rossonero llega con dos derrotas en la competición, lo que lo hace aún más peligroso, ya que necesita ganar para no quedarse fuera.
Si el Real Madrid logra salir airoso de estos seis encuentros, saldrá por la puerta grande, pero si no, podría acabar en la enfermería futbolística. Sin embargo, hay que confiar en el equipo, que ya ha demostrado en múltiples ocasiones que, cuanto más complicado es el calendario, mejor rinde. Al Real Madrid siempre le han gustado los grandes retos, es cuando más cómodo se siente y cuando mejor demuestra su capacidad.
Foto: Real Madrid
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
