Baloncesto
Puñetazo sobre la mesa en la final: el Real Madrid se adelanta (89-75)
El Real Madrid de Chus Mateo, tras eliminar a Unicaja, empezó el serial de la final de Liga Endesa ante el Valencia Basket con muy buen pie. Se arranca con el 1-0 a favor por el 89-75 en el Movistar Arena. Los de Chus Mateo suman el primer punto de la final
El Real Madrid logró el primer punto de la final de la Liga Endesa tras imponerse a un combativo Valencia Basket en un partido muy igualado que se rompió en el último cuarto. Destacaron especialmente Andrés Feliz, que fue el mejor del partido con 20 puntos, y Walter Tavares, que firmó 15 puntos y dominó la pintura.
Primer cuarto
El encuentro comenzó con el Valencia muy intenso en defensa, logrando un parcial de 2-6, con 8 puntos de Badio y 6 de Rivers. El Real Madrid reaccionó con un parcial de 5-0, gracias a 6 puntos de Tavares y 5 de Llull. El cuarto finalizó con 4 puntos de ventaja para los blancos: 19-15.
Segundo cuarto
El Madrid subió la intensidad defensiva y firmó un parcial de 5-0, liderado por un inspiradísimo Andrés Feliz, que anotó 7 puntos, acompañado por un dominante Tavares con 5 puntos.
Por parte del Valencia, destacaron Costello y Jones, ambos con 6 puntos.
Al descanso, el Real Madrid mandaba por 3 puntos: 35-32.
Tercer cuarto
El Valencia volvió a elevar su intensidad defensiva y consiguió un parcial de 0-5, con 7 puntos de Badio y 5 de Pradilla.
El Madrid respondió con un gran Andrés Feliz (6 puntos) y Llull (5 puntos).
El cuarto terminó con el Madrid todavía por delante, 64-60.
Último cuarto
El equipo de Chus Mateo estuvo muy inspirado en ataque y rompió el partido con un parcial de 10-0, con 6 puntos de Andrés Feliz y 7 de Campazzo.
A partir de ahí, el Madrid controló el marcador sin apuros hasta el final. El segundo partido de la serie se jugará el domingo 22 de junio a las 18:30h por Movistar Plus.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
