Real Madrid
El Real Madrid se va de fiesta contra el Mónaco… y manda un mensaje a Europa
La séptima jornada de la Champions League llegaba al Santiago Bernabéu y en un ambiente poco habitual en Chamartín para la que es desde el mismo momento de su creación la competición fetiche el Real Madrid, debido a la compleja situación deportiva del equipo en semanas recientes, y la reacción de la afición en el ultimo encuentro de los blancos en su feudo.
Existían dudas sin recibimientos, que tardaron en disiparse tan poco como los jugadores en saltar al campo: los pitos del sábado fueron cambiados por el habitual apoyo incondicional a los suyos, con un Bernabéu plenamente consciente de la importancia del encuentro de la noche. Y con ese panorama, el cuero echó a rodar.
Tan poco tardó el conjunto blanco en mostrar su mejor cara como prácticamente el árbitro en pitar. Y es que tras cinco minutos en os que el Real Madrid dominó el juego, una gran jugada colectiva entre Mastantuono y Valverde terminó con el uruguayo encontrando a Kylian Mbappé en la frontal del área. Y el francés, como es habitual, no falló donde es letal, con un derechazo que ponía por delante a los blancos en el minuto 5.
El francés, sin embargo, no era el único con ganas de reivindicarse, pues en la siguiente jugada, Vini protagonizó una gran conducción que finalizó con un disparo con la zurda que se marchó muy cerca del palo izquierdo de la meta defendida por el meta visitante, demostrando en apenas diez minutos una cara que no se veía desde hace semanas en Chamartín.
Poco después, fue un Mastantuono que estrenaba titularidad quien probó fortuna desde la frontal, demostrando una feroz versión del conjunto blanco en ataque. El conjunto blanco, más allá del gol, estaba mostrando una de las mejores caras que se ha visto esta temporada, con una circulación fluida y una sensación constante de peligro.
El Mónaco, a pesar de estar siendo arrollado, también mostraba sus armas al contragolpe, con una jugada que Ansu Fati no pudo culminar con un remate entre palos. Sin embargo, el dominio era completamente blanco. No obstante, con lo que se estaba viendo sobre el verde, era cuestión de tiempo que el conjunto blanco volviera a golpear.
Y el golpe llegó con una auténtica delicatessen. Una acción que comenzó con una magistral acción de Camavinga, que se quitó de encima a un rival con un sutil toque de tacón, que encontró en la medular a Arda Güler. El turco encontró con un balón en profundidad a un Vini que puso un balón milimétrico para que el francés rematase a placer. Segundo del Real Madrid, segundo de Mbappé, y un Bernabéu que volvía a disfrutar.
Seguía dando pequeños coletazos en busca de supervivencia el Mónaco, que volvió a avisar con un derechazo de media distancia que hizo temblar la cruceta de la meta de Courtois, en su ocasión más clara hasta el momento del encuentro. Sin embargo, la primera parte fue dominada de principio a fin por un Real Madrid que volvió a mostrar su mejor versión.
Ya en la segunda mitad, el conjunto blanco no parecía dispuesto a escatimar en esfuerzos para matar el partido. Y al igual que en la primera mitad, el conjunto blanco salió con el cuchillo afilado: Mbappé buscó en profundidad a un Vini que no pudo perfilarse bien de cara a puerta, pero caracoleó dentro del área, volviendo lokca a la defensa monegasca, y regalando el gol a Mastantuono que debutaba con gol en Champions, y el brasileño sumaba su segunda asistencia de la noche.
El brasileño, no obstante, seguía con ganas de reivindicarse, y menos de cinco minutos despues volvía a protagonizar una carrera por la banda izquierda en busca de alguien con quien conectar dentro del área. Un balón tenso, al igual que los dos anteriores, que a pesar de no encontrar aliado en el área, sí encontró a un zaguero que la coló en su propia portería, haciendo que, ahora sí, el estadio se rindiera a Vini.
Al partidazo de Vini solo le faltaba una cosa: el gol. Pero tanto va el cántaro a la fuente que, al final, termina por romperla. Y lo hizo tras otra gran acción individual, en la que recibió en la zona de tres cuartos, encaró, se marchó de dos, y la puso en la misma escuadra. Manita del conjunto blanco, y una ovación atronadora con la que el propio Vini cambió los silbidos por aplausos.
Con el resultado, el conjunto blanco ya lo daba por bueno, y comenzó a dejar cada vez más espacios a espaldas de la defensa, además de relajarse en exceso en la salida del balón. Y precisamente en una de esas salidas de balón, un error garrafal de Ceballos dejó solo a Teze, que solo tuvo que fusilar a Courtois.
Sin embargo, cuando todo parecía hecho, Bellingham apuntó que también quería unirse a la fiesta. Nunca mejor dicho, porque el inglés recibió, se perfiló, regateó de forma magistral al meta visitante, y puso el sexto con un auténtico golazo. Y para más inri, lo celebró acallando los rumores que lo tratan de fiestero, fingiendo beber, y demostrando que, para él, la verdadera fiesta está sobre el verde.
Un partido en el que el Real Madrid no solo goleó, sino que se reconcilió con el Santiago Bernabéu, en un encuentro que parece a todas luces un punto de inflexión. Porque así es el fútbol. Hace solo una semana, muchos pensaban que el conjunto blanco había perdido todas las competiciones en enero. Ahora la pregunta es… ¿dónde está el techo de este nuevo Real Madrid?
Real Madrid
Florentino activa el ‘plan Galáctico’: así está su radar
A lo largo de esta semana, tanto Enrique Riquelme como Florentino Pérez han abierto la caja de pandora con alguno de los mensajes más impactantes que se han vivido en el Real Madrid en los últimos años, dentro del contexto de una campaña electoral que, suceda lo que suceda, pasará a la historia del conjunto blanco.
El miércoles, tanto el hasta ahora Presidente como el candidato lanzaron golpes pesados. Riquelme apostó por la promesa de Haaland, mientras que Florentino hizo lo propio con la confirmación de Mourinho. Sin embargo, ayer mismo, Florentino acudió a Horizonte no solo para presentar su candidatura, sino para dar vida a su nuevo ‘plan Galáctico’.
Todos los caminos conducen al PSG
El que lleva siendo Presidente del Real Madrid desde 2009 fue claro y conciso: «Haré la mayor oferta de la historia del club por un jugador: unos 150 millones». Unas palabras que fueron acompañadas en más de una ocasión por el conocidísimo término ‘Galáctico’, acuñado por él mismo allá por el año 2000.
Entre tantas opciones, además, el Presidente no dudó, a pesar de no dar ningún nombre, a la hora de dar ciertas pistas para estrechar el cerco: no es un futbolista de la Premier League, lo que descarta a nombres como Enzo Fernández o Erling Haaland, su equipo jugará la Champions League, y fuera de Inglaterra, descartó dos nombres: Olise y Kane.
Dejando en fuera de juego tanto a todas las estrellas de la competición inglesa, como a los máximos referentes del Bayern de Múnich, todos los focos se dirigieron a una de las mayores minas de talento del fútbol europeo: el Paris Saint-Germain. El bicampeón de la Champions tiene en nómina a muchas estrellas… y el objetivo de Florentino Pérez podría ser una de ellas.
Con ello, y acorde a las necesidades del Real Madrid, especialmente en el centro del campo, aparecen dos nombres: Vitinha o Joao Neves. El primero lleva mucho tiempo siendo uno de los grandes deseos del Presidente del Real Madrid, pero, hasta ahora, su fichaje parecía poco menos que una utopía.
El segundo, también portugués, se ha convertido en la gran revelación del fútbol europeo, consolidándose entre los mejores futbolistas del mundo en tan solo una temporada en París. Un perfil algo menos creador y más todocampista que Vitinha, pero una apuesta que, sin duda, ha hecho a más de un madridista imaginarse el centro del campo de la próxima temporada.
Dos futbolistas que, además, comparten algo más que la nacionalidad: el representante. En concreto, Jorge Mendes. Una persona que ha estado varios años vetada en el Real Madrid tras la salida en malas condiciones de Cristiano Ronaldo de La Casa Blanca. Sin embargo, la relación ha vuelto a ser lo que era con el retorno de Mourinho, que podría ser la primera piedra sobre la que edificar el camino de vuelta de algunas de las estrellas a las que representa al Real Madrid.
Sin embargo, existe otra opción que encaja dentro del término ‘Galáctico’ y que se adecúa al precio del que habló Florentino: Desiré Doué. A priori, un perfil mucho menos necesario, ya que el ataque blanco está bien cubierto. Sin embargo, su llegada al extremo derecho podría ser la guinda de un pastel absolutamente demoledor, compartiendo delantera con Vini y Mbappé.
Existe otro motivo por el que todos los focos apuntan a la entidad parisina, lejos de otras opciones mucho más utópicas como lo serían un golpe al mercado con fichajes de eternos rivales, como Julián Álvarez o Lamine Yamal. Y este motivo no es otro sino la vuelta a las buenas relaciones de Florentino con la UEFA.
Unas buenas relaciones que se extienden a Nasser Al-Khelaïfi, Presidente de la ECA, en la que desempeña un papel importante. Hace unos días, ambos mandatarios se dejaron ver juntos en un evento, algo impensable hace tan solo un par de años. Una simple fotografía que, sin embargo, podría ser el inicio de la nueva era Galáctica.
Real Madrid
El casting de Mourinho para el centro del campo
Se avecinan cambios, y no pequeños, en la primera fase de reconstrucción del próximo Real Madrid de José Mourinho. Un nuevo Real Madrid en el que el técnico portugués apunta a tener plenos poderes en algunas de las tomas de decisión más importantes de cara a la confección de la plantilla en caso de que Florentino Pérez gane, de nuevo, las elecciones a la presidencia blanca.
Mou es consciente de las carencias que presenta la plantilla. Y por ello ya cuenta con una lista de nombres que le gustaría ver vestidos de blanco de cara a la próxima campaña. Especialmente en el centro del campo, demarcación que quedó huérfana tras las salidas de Kroos y Modric,
Las opciones de Mou para la medular del Real Madrid
Una lista en la que, tal y como os contamos ayer, ya se dio a conocer el primer nombre: Hjulmand. El centrocampista danés es el primer nombre que ha trascendido como uno de los futuribles refuerzos una vez que Mou aterrice en el banquillo blanco. Pero más allá del pivote, son muchos los nombres que suenan
Y a lo largo de las últimas semanas, por encima de todos los demás, ha sonado uno con mucha fuerza: Enzo Fernández. El volante argentino, que ya estuvo en la lista de Florentino Pérez antes de recalar en el Chelsea, es uno de los favoritos para reforzar la medular.
Sin embargo, el gran inconveniente de este hipotético fichaje es el elevado coste económico que conllevaría la operación: aterrizó en Londres hace ya más de tres años por los 121 millones de euros que marcaba su cláusula. Y parece complejo que los blues rebajen sus pretensiones… a no ser que el transfer request entre en juego.
Más allá del argentino, el gran deseo de Florentino, comienzan a aparecer otras opciones. Opciones mucho más viables desde el punto de vista económico, como es el caso de Bernardo Silva. El centrocampista portugués ya anunció su adiós al City, y ahora, según aseguran diversos medios, se habría ofrecido al Real Madrid.
Un ofrecimiento que llegó a través de Jorge Mendes, su representante y también el del propio Mourinho. Persona que ha tomado un papel activo en su vuelta a La Casa Blanca. ¿La ventaja? llegaría sin coste de fichaje. ¿La desventaja? Los 10 millones de euros netos que pide el futbolista.
Tres nombres que ya han sonado como futuribles para el centro del campo del próximo Real Madrid de Mourinho incluso antes de que se haya oficializado el fichaje del portugués. Una lista en la que muchos parecen haber olvidado un nombre: Nico Paz.
El mediapunta forjado en La Fábrica ha completado su segundo año de Erasmus en el Como, en el que se ha consolidado como una de las sensaciones de la Serie A. Tal es así que en Italia se ha hablado en más de una ocasión de una operación con el Inter que podría rondar los 70 millones de euros.
Un caso hipotético que no tiene posibilidad de llevarse a cabo, ya que el Real Madrid ejecutará los 9 millones de euros de cláusula de recompra para que la joya argentina regrese el conjunto blanco. No obstante, en la mano de Mourinho quedará si el joven futbolista llega para ser una de las piezas centrales del proyecto… o para hacer caja pensando en otra operación.
