La visita del Real Madrid al Martínez Valero dejó una de las sorpresas más comentadas del once inicial: Rodrygo Goes fue titular, mientras Vinícius Júnior arrancó desde el banquillo. Una decisión táctica de Xabi Alonso que generó debate incluso antes del pitido inicial, y que tras los primeros 45 minutos, se convirtió en foco de críticas.
El brasileño, que venía alternando titularidades y suplencias en las últimas jornadas, no logró justificar la confianza del técnico. Su primera parte ante el Elche fue estadísticamente irrelevante y futbolísticamente invisible:
0 goles
0 asistencias
0 disparos a puerta
0 pases clave
0 regates completados
0 centros con acierto
Un rendimiento que contrasta con la habitual electricidad que aporta Vinícius, y que dejó al Madrid sin profundidad por banda derecha durante toda la primera mitad. Rodrygo apenas tocó balón en zonas de peligro y no logró desbordar ni generar ventajas ante una defensa del Elche bien posicionada. De hecho, hasta el 48′ no consiguió nada y su disparo lo repelió Iñaki Peña. La nada más absoluta.

La suplencia de Vinícius, uno de los jugadores más determinantes del equipo, se interpretó como una apuesta por rotar tras el parón de selecciones. Sin embargo, el experimento no funcionó. El equipo lo notó, y el ataque se volvió plano y previsible.
