Baloncesto
Se va al Barça y dice adiós al Real Madrid de Chus Mateo
Firma por el Barça y dice adiós a la posibilidad de debutar en el Real Madrid de Chus Mateo. Jugó la minicopa hace dos años y era una de las grandes piezas de la cantera.
El FC Barcelona se ha hecho con los servicios de uno de los jugadores más prometedores de la cantera blanca, Batiste Moussa Manel, de 2,10 metros y 13 años. Según el periodista Ferran Pursals, se incorporará a las categorías inferiores del Barça la próxima temporada. Moussa Manel, jugador senegalés, ha jugado varios torneos con el cadete del Real Madrid y ha participado en dos minicopas, donde fue el jugador más destacado del equipo blanco.
Moussa Manel brilló en la Minicopa
En la última final frente al Barça, Moussa Manel fue el jugador más destacado del Real Madrid, anotando 20 puntos, 7 rebotes y 2 asistencias. Con su fichaje por el club azulgrana, será el segundo ex canterano que ficha por el Barça esta temporada, después de Juan Núñez, el base procedente del Ulm alemán.
El Madrid es la mejor cantera de Europa
El equipo blaugrana quiere potenciar su cantera para poder competir con la mejor cantera de Europa, la del Real Madrid, que en las dos últimas temporadas ha ganado la Euroliga Junior. En los últimos años, han salido jugadores que ahora son estrellas del baloncesto europeo, como Usman Garuba, Eli Ndiaye y Luka Dončić, actualmente una de las grandes estrellas de la NBA. La cantera blanca es sin duda de las más potentes de Europa.
Foto: ACB Photo
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
