Que en el Real Madrid hace falta un centrocampista de corte creativo es algo que queda fuera de toda duda. Y además, es algo de lo que es plenamente consciente todo el mundo, desde el último aficionado hasta el cuerpo técnico, pasando por el sector más importante en este sentido: la directiva.
Un hecho que no ha pillado de nuevas a nadie en La Casa Blanca, especialmente después de la salida de Toni Kroos en 2024 y Luka Modric en 2025. Dos salidas con las que el conjunto blanco perdió un perfil muy concreto en su plantilla y, por el momento, no ha reestructurado en la planificación deportiva.
El Real Madrid se ha movido en el mercado, pero no ha encontrado ninguna opción viable
Hasta la fecha, el conjunto blanco ha optado por buscar las soluciones en casa. En primer lugar, ya con Xabi Alonso en el banquillo, dos de las opciones por las que se ha apostado ha sido probar a Jude Bellingham y Arda Güler en la sala de máquinas. Una opción que, hasta la fecha, no ha terminado de carburar como se esperaba en un primer momento.
Más recientemente, Arbeloa ha probado a dar la oportunidad a jóvenes de la cantera, como es el caso de Jorge Cestero, que ha entrado en la dinámica del primer equipo, pero aún está lejos de lo que se espera de un futbolista que pueda asumir el timón de la medular blanca.
En el mercado, el conjunto blanco también se ha movido. El pasado verano fue Angelo Stiller uno de los principales candidatos a ocupar esa vacante, pero su llegada al conjunto blanco no terminaba de convencer a la cúpula. Más recientemente, el nombre de Rubén Neves, actualmente en Arabia, ha vuelto a estar sobre la mesa, pero la realidad es que, en su caso, el Real Madrid no ha movido ficha.
El club ha oteado el mercado de norte a sur y de este a oeste, y han sido dos las opciones que han considerado realmente factibles: la primera opción es Vintinha, considerado el gran sueño de Florentino Pérez. Un fichaje que a día de hoy es tan imposible como lo fue el de Kylian Mbappé en su día, ya que se antoja una utopía que el PSG acepte una negociación por uno de sus grandes estandartes.
Otra de las opciones que más convence en el conjunto blanco, y que ya lo hacía en su día, es la de Enzo Fernández. El argentino ya gustaba en el Benfica, pero el Chelsea se adelantó para pagar una millonada por él en 2023. Una millonada que a día de hoy se quedaría corta respecto a lo que los blues le pedirían al Real Madrid por su fichaje, siendo esta una opción compleja por motivos puramente económicos.
Dos opciones que gustan, pero que, a día de hoy, son sueños imposibles para un Real Madrid que no tiene pensado conformarse con menos en el mercado. Por el momento, el club sigue oteando el mercado de fichajes en busca de la opción ideal, pero la realidad es que la consigna es clara: no se hará un gran desembolso a menos que haya una certeza futbolística… y opciones como Fabián Ruiz aparecen cada vez con más fuerza en el escenario.
