Real Madrid
Vini Jr. supera la temporada de Balón de Oro de Ronaldinho
Vinícius Júnior es el gran favorito para ganar el trofeo dorado del 2024, que se entregará en el último trimestre del año en la ciudad de París.
Vinícius está haciendo una gran temporada y es el gran favorito para ganar el Balón de Oro esta campaña. Tiene mejores números que su compatriota Ronaldinho en 2005, cuando ganó el Balón de Oro.
Ronaldinho en 2005: 3898 minutos, 24 goles (7 de penalti), 16 goles en la liga (3 de penalti), 1 gol en copas, un gol cada 162 minutos, un gol cada 229 minutos sin penaltis, 20 asistencias (16 en liga, 3 en Champions, 1 en copa).
Un gol o asistencia cada 89 minutos, un gol o asistencia cada 105 minutos sin penaltis, 3 goles y 0 asistencias en eliminatorias de Champions.
Vinícius: temporada 2023-2024, 2904 minutos, 23 goles (3 de penalti), 15 goles en liga (1 de penalti), 8 goles en Champions (1 de penalti), 3 goles en la Supercopa de España (1 de penalti), un gol cada 126 minutos, un gol cada 146 minutos sin penaltis, 11 asistencias (6 en liga, 5 en Champions), un gol o asistencia cada 85 minutos, un gol o asistencia cada 94 minutos sin penaltis, 3 goles y 3 asistencias en eliminatorias de Champions y aún falta la final.
Vinícius tiene mucho mejores números que Ronaldinho cuando ganó el Balón de Oro en 2005, y lo ganó sin ganar aún la Champions. Vini Jr. ya ganó la Champions en 2022 y puede ganar otra el próximo 1 de junio si el Madrid gana al Borussia Dortmund. Está claro que los números del de Río de Janeiro son de merecedor del Balón de Oro.
Real Madrid
Mendy se operó en Francia con el doctor Bertrand Sonnery-Cottet
Ferland Mendy se lesionó ante el Espanyol en uno de los últimos partidos recientes del Real Madrid y ya ha sido operado con éxito por el médico Bertrand Sonnery-Cottet, en Francia, bajo la supervisión médica del club blanco.
«Nuestro jugador Ferland Mendy ha sido intervenido hoy con éxito, bajo la supervisión de los Servicios Médicos del Real Madrid, de una lesión en el recto femoral de la pierna derecha.
Mendy comenzará en los próximos días los trabajos de recuperación», apuntan en el pertinente parte médico.
Real Madrid
Se acabó
Último ridículo de las estrellas que tienen tomado el vestuario y que han secuestrado al Real Madrid. El Barça cantó el alirón tras ponerse 2-0 en 18 minutos y pudo desangrar a los de Arbeloa. Se termina una temporada para olvidar. Solo quedarán los partidos ante Oviedo, Sevilla y Athletic Club sin nada en juego antes de un verano que se avecina muy turbulento en la capital española.
En la semana del Clásico se habló de todo menos del Clásico. La pelea de vestuario en Valdebebas marcó la actualidad del Real Madrid y la renta disparada del FC Barcelona sobre los blancos dejaba el duelo como algo muy «light». Sin embargo, y no era detalle menor, el conjunto de Hansi Flick podía cantar el alirón ante los de Arbeloa en el Spotify Camp Nou. Se olvidaron del fútbol y volvieron a demostrar que algunos no merecen vestir esta camiseta.
Para el encuentro, sin Mbappé ni Valverde, pero con Tchouaméni – y el discutido Camavinga – de inicio. Arbeloa dejaba en el banquillo a Pitarch, mientras que apostaba por Gonzalo García y Brahim, junto a Vinicius. Con una novedad de última hora ya que Dean Huijsen sintió un pinchazo durante el calentamiento y tenía que entrar Raúl Asencio para ocupar la posición en el eje central con Rüdiger.

La primera parte terminó 2-0, pero pudo acabar con 3-0 o 4-0. Unos primeros 45′ indignos del Real Madrid, una vez más, pero sumándole el regocijo total de un Camp Nou que pedía la oreja y el rabo de los blancos. Sin hacer nada de otro mundo, pero en el minuto 18 ya iba ganando 2-0 y en el 40′ pudo ponerse 3-0 con varias ocasiones claras de Rashford y de Olmo. Del Real Madrid, sin noticias y sin recursos de ningún tipo.
El 1-0 llegó en el minuto 8 y fue obra de Marcus Rashford, de falta directa, ajustándosela a la cruceta de Courtois. Poco o nada que decir. El 2-0 fue un delirio. Un poema. Un drama. Una definición perfecta de la temporada. Fue obra de Ferran Torres y tuvo de espectadores a Bellingham, Camavinga, Asencio, Tchouaméni, Arnold… Inapelable para Courtois que sí que se salvaba de la quema.

La apatía al salir del tiempo de descanso de los vestuarios era otra definición ideal del actual Real Madrid y del vestuario, absolutamente descontrolado, en el que nadie ejerce la ley. Arbeloa, una víctima más del despropósito ejercido por futbolistas y por la propia directiva. El madridista está muy cansado de tener que lidiar ante momentos así como el de esta noche que le dio el alirón de Liga matemático al FC Barcelona.
En la segunda parte también salió el «efecto Negreira» – que no fue excusable por el lamentable partido merengue – dejando en el limbo un codazo de Eric García que le hizo una aparatosa brecha en el labio a Bellingham.

No hubo reacción. No hubo nada. La nada más absoluta que se vio durante toda la temporada desde que parte del grupo decidió cargarse a Xabi y desde que Arbeloa lo tuvo todo en su contra. El Clásico fue azulgrana y la vergüenza fue blanca. Muchos no merecéis vestir la camiseta del Real Madrid.
