Real Madrid
Vinicius decide el derbi: Madrid sigue siendo blanca (3-2)
Vinicius Jr., con un doblete, decidió el derbi ante el Atlético de Madrid. Dulce venganza al partido de ida y un ejercicio de resistencia por la injusta roja que vio Fede Valverde.
El Santiago Bernabéu tenía por delante una noche de derbi madrileño y una oportunidad para revertir la mala dinámica a la que se había entrado con el Atlético de Madrid en Liga. Nadie olvidaba el 5-2 del Metropolitano y se buscaba vengar en La Castellana para seguir la persecución en esa lucha por la Liga ante el FC Barcelona. La semana que viene, cabe recordar, hay un Atlético-Barça en Madrid y ahí se espera que los rojiblancos hagan su trabajo.

Arbeloa, que venía de cargarse a Guardiola y Mourinho en Champions, tenía una nueva reválida por delante: vengar a Xabi Alonso y hacer su particular «hat trick» contra Simeone ante tres de los mejores entrenadores de la última década. Apostó por su once de confianza con Pitarch, Brahim y Fran García, además de meter en liza a Carvajal por un Trent que llegó tarde a un entrenamiento y fue penalizado teniendo que ver parte del derbi desde el banquillo.
El encuentro empezó absolutamente eléctrico. Primero la tuvo Carvajal, a bocajarro, y luego Fede Valverde fue el que la estampó contra la cepa del poste. El Atlético de Madrid también tuvo un gran acercamiento a portería rival con Marcos Llorente – que acabaría unos minutos conmocionado – pero en los compases iniciales todo acababa con una guerra fría y sin movimiento en el marcador hasta el minuto 32 de la primera parte.
Una excelente combinación entre Giuliano y Lookman terminó en un desbarajuste en la zaga madridista con Huijsen fuera de su zona de confort y que acabó en el 0-1. Si el 0-1 fue una genialidad, el 2-2 también lo sería – a la postre – pero vayamos por partes. El nigeriano marcaba antes de ir al descanso y la sensación de todos los presentes en el Bernabéu era la misma: resultado muy injusto. Al volver de vestuario se giraría la tortilla.

Poco tardó el Real Madrid en encontrar el gol tras salir del tiempo de descanso. Vinicius Jr. – que se iría del Bernabéu con un doblete – se convertiría el protagonista desde los once metros. Un claro penalti sobre Brahim Díaz lo transformó el 7, sin dudar en el lanzamiento, pese a tener el recuerdo reciente de su fallo en ese mismo escenario ante el Manchester City.
Unos minutos más tarde, concretamente en apenas 3′, marcó Fede Valverde – que sigue tocado por una varita mágica a nivel goleador – y lo haría con el exterior de su bota derecha. Un golazo de categoría y de ímpetu y garra, lo que más le caracteriza, mostrándose incansable para llegar a la pelota y firmar una gran persecución.
El Atlético de Madrid, en el minuto 67 de partido, se encontró (de la nada) con un golazo de Nahuel Molina. Un disparo desde fuera del área de esos que de cada 100 intentos se suele meter solo 1. Fue una genialidad y desbocó a Simeone y a toda la parroquía del Atlético de Madrid en La Castellana. Sin embargo, quedaba tela por cortar en el derbi.

Diez minutos más tarde marcó Vini Jr. Lo hizo para firmar su doblete y para desatar la locura en el otro lado de la capital, en el importante, en el Real. El de Río de Janeiro, apareciendo por la banda izquierda, tiró la diagonal se fue del marcador y se la ajustó a Musso para poner el 3-2 en el coliseo merengue. Parecía todo visto para sentencia, pero quedaba todavía un último ejercicio de resistencia para asegurar la victoria en el derbi madrileño.
Munuera Montero se sacaba de la chistera la carta arbitral, para intentar poner una traba más a los de Arbeloa, y expulsaba injustamente a Fede Valverde por una falta sobre Álex Baena prácticamente en el centro del campo. El Madrid aguantó con diez hasta el final, pese al clamor popular contra el arbitraje del colegiado que tiene en su casa particular un mural de Leo Messi, y lo hizo ante una tímida embestida de los de Simeone que no llegaron a volcarse en ataque. 3 puntos, hay Liga y Madrid sigue siendo blanca.
Foto: Real Madrid
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Bellingham, a punto para Mallorca
Tuchel le convocó, le tuvo en la concentración y decidió no arriesgarlo ni contra Uruguay ni contra Japón. El inglés regresa a Valdebebas con los isquiotibiales intactos y el Bayern de Múnich en el horizonte.
Cuando Tuchel convocó a Bellingham para los amistosos ante Uruguay y Japón, el madridismo se echó las manos a la cabeza. Llevar a un jugador que llevaba casi dos meses lesionado, que había vuelto con solo 16 minutos en el derbi ante el Atlético, que claramente no estaba al cien por cien, parecía una temeridad innecesaria a tres semanas de los cuartos de Champions contra el Bayern.
El seleccionador inglés fue claro en rueda de prensa: «No correremos riesgos con Jude porque viene de una lesión muscular y nunca sabes qué puede pasar». Dos meses después de que Bellingham se rompiera el músculo semitendinoso de la pierna izquierda ante el Rayo Vallecano en el Bernabéu, Inglaterra decidió que no merece la pena jugársela en un amistoso. Por una vez, el Madrid y su estrella tienen los mismos intereses que la selección.
Bellingham vuelve a Valdebebas sin haber disputado un minuto con los Tres Leones, con el músculo descansado y con tiempo por delante para recuperar su mejor nivel. El primer partido del Madrid tras el parón es el 5 de abril en Mallorca. Luego viene el Bayern. Luego viene todo.
Foto: England
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Caso Arribas: el Real Madrid está muy atento
En el Real Madrid siguen muy de cerca la progresión de todos los futbolistas de La Fábrica y uno de los nombres propios que más llama la atención, por motivos obvios, es el de Sergio Arribas. El canterano surgido en Valdebebas, que debutó con el primer equipo hace varias temporadas, brilla en el Almería de Cristiano Ronaldo.
La leyenda madridista compró el 25% de los derechos del club de Mohamed Al-Khereiji y de SMC Group, en una fuerte inversión por la entidad andaluza. Ahora quiere montar un equipo fuerte que aspire a cotas altas en Primera como en su día pasó con el Málaga cuando él era jugador del Real Madrid.
Uno de los «patrimonios» de La Fábrica, y que más interés despertó hace un par de años, es Sergio Arribas. Subió al primer equipo con Zidane, Ancelotti también le dio la oportunidad, pero no llegó a asentarse y se buscó una salida a la élite.

Firmó por el Almería, a posteriori descendió, y ahora es la máxima estrella de LaLiga Hypermotion. Suma 20 dianas y es el líder de los almerienses en el intento de ascender de categoría – está a un punto del Racing, el cabeza de la tabla.
El Real Madrid se guarda una opción bajo la manga para firmar a Sergio Arribas o (por lo menos) para seguir con atención su futuro, si lo considera, y es ese 50% habitual de sus derechos federativos. Tiene una cláusula de 40 millones de euros y, en caso de salir del Almería, el 50% del traspaso iría a parar a las arcas del conjunto merengue.
En todo caso, eso sí, no hay ni opción de tanteo ni de recompra, por parte del Real Madrid, en caso de querer recuperar al futbolista. Es, por tanto, el propio equipo blanquirrojo el que decidirá el futuro del futbolista.
Foto: UD Almería
