Real Madrid
La 36 ya es una realidad: ¡CAMPEONES DE LIGA!
Los jugadores se dieron un baño de masas, al acabar el encuentro contra el Cádiz, para empezar a calentar el duelo de Champions y celebrar el título de Liga.
Nada más señalar el final del partido, la afición comenzó a celebrar el título de Liga, aunque los jugadores sabían que tenían que celebrar de manera comedida ya que había que esperar al Girona-Barça. Hay una comunión total entre la afición y el equipo.
Al acabar el partido, nadie se ha ido y todo el estadio ha comenzado a cantar «campeones, campeones» junto a todos los jugadores del Real Madrid, bailando y cantando con la afición madridista. Una celebración que destapa las vergüenzas de la Liga, una vez más, ya que tuvo que ser en diferido. El 4-2 del Girona al Barça lo ha confirmado todo.
No es para menos, el equipo blanco está haciendo una gran temporada. Solo ha perdido un partido de liga en toda la temporada, en septiembre frente al Atlético de Madrid en el Metropolitano, en un partido muy polémico.
En todas las competiciones, solo ha perdido dos partidos: contra el Atlético en la Copa del Rey, en la prórroga, cuando el equipo venía cansado por jugar la final de la Supercopa de España en Riad frente al Barça, donde ganó el Madrid 4-1.
A por la Champions
En la Champions, se ganaron los seis partidos de la fase de grupos y se eliminó al Leipzig en los octavos de final, ganando 0-1 en Alemania y empatando en el Bernabéu 1-1. En cuartos de final, el Madrid eliminó al City empatando 2-2 en el Bernabéu y 1-1 en el Etihad Stadium, pasando el Madrid por penaltis. En semifinales, el Madrid empató en el partido de ida en el Allianz Arena 2-2 y el miércoles se jugará el pase a la final en el Bernabéu.
Pase lo que pase, es para que la afición esté muy orgullosa de este equipo, que ha tenido que superar todo tipo de problemas con las lesiones y siempre ha dado la cara.
Foto: Getty
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Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
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La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
