Baloncesto
Rudy: «He levantado tres Euroligas y ojalá llegue la cuarta»
Rudy Fernández fue otro de los grandes protagonistas en el Media Day previo a la Final Four de Berlín.
“Representamos a un club histórico y los trofeos hablan por sí solos. Todos quieren ganar al que más tiene y somos el Real Madrid. Todos los equipos quieren ganar al campeón y revalidar el título sería histórico. Esa responsabilidad nos hace estar más fuertes e ilusionados. La motivación viene dada por la importancia de lo que nos jugamos y más en una Final Four después de ser campeones. Yo hablo de oportunidades y gracias a ellas he ganado tantos títulos. Tenemos una grandísima oportunidad de seguir haciendo historia con este club, que es increíble. He levantado tres Euroligas y ojalá llegue la cuarta”.
“Tiene mucho mérito y más viendo lo competitividad de esta Euroliga. El trabajo de los de arriba es importante. Tanto el presidente, como Juan Carlos y Alberto están tratado de seguir el proyecto que empezó hace dos décadas. Se han ido jugadores importantes y han venido jugadores que se han adaptado muy bien. Esto es una familia y el escudo va por delante de cualquier cosa. Eso ha hecho que hayamos tenido tantos éxitos. Los veteranos hacemos saber que representamos a un escudo con muchísima historia y eso está por encima de todo. Cuando llegué, me arroparon y me hicieron saber la filosofía del club. Intentamos inculcar que esto es una familia, como dijo Ancelotti. Estamos todos los equipos unidos y el club nos hace ser parte de ello”.
“Nos medidos a un equipo histórico, con muy buenos jugadores. Los conocemos de primera mano y en este tipo de competiciones hay que centrarse en nuestro trabajo y somos conscientes de que son rivales muy buenos y con mucha experiencia. Si estamos a nuestro nivel, y mostramos la solidez de esta temporada, tenemos muchísimo margen para llegar a otra final. Peros sabemos que nos enfrentamos a un equipo muy luchador y físico. Debemos ser duros desde el principio y además ellos tienen a mucha afición allí. Estamos ante un oportunidad muy buena y exigente”.
“Hay dos griegos, un turco y un español. Son cuatro equipos muy competitivos y con mucha historia en la Euroliga. Nos hemos enfrentado al Olympiacos en muchas Final Four y es el equipo que más experiencia tiene contra nosotros. Es un partido trampa porque en la Liga Regular no han estado como el año pasado. Venimos en buena dinámica y ellos ganaron un quinto partido en el Palau, que no es fácil. Tendrán ganas de vencernos porque el año pasado les ganamos en la final”.
“En estos últimos partidos no se ha visto la defensa que a mí me gusta. Nos han metido muchos puntos y ahí estará la clave para ganar. Debemos centrarnos en defensa porque ofensivamente tenemos mucho talento. Si nos ponemos el mono de trabajo es muy difícil batirnos”.
“Lo afronto como si fuera la primera. He vivido muchas y creo que llegados a este punto tengo muchísimas ganas de jugar, competir, ayudar al equipo y volver a Berlín, donde tengo muy buenos recuerdos del Europeo con España. Quiero disfrutar con mis compañeros y se va a vivir un ambiente espectacular en el campo”.
Foto: Real Madrid
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
