Baloncesto
Se va al Real Madrid de Chus Mateo, ya hay sustituto
El Real Madrid tiene atado a su próximo refuerzo para la plantilla dirigida por Chus Mateo. Ya le buscan sustituto y será oficial al finalizar el curso.
El Real Madrid tiene prácticamente cerrado el fichaje del base del Joventut, Andrés Feliz. Con 26 años y 1,88 de estatura, el dominicano es uno de los mejores bases que hay en Europa y formaría una de las mejores duplas, junto a Campazzo.
Feliz es un base muy potente físicamente y tiene gran facilidad para penetrar a canasta y es un gran anotador de tres puntos, con un promedio de 15 puntos por partido, 4 rebotes y 5 asistencias.
El Joventut de Badalona se ha movido rápido para buscar sustituto con los 500.000 euros que recibirá por el traspaso de Andrés Feliz. Quiere fichar al canadiense del Casademont Zaragoza, Trae-Bell Haynes, que ha hecho una gran temporada con el equipo maño, promediando 12,6 puntos por partido, 4,5 asistencias y 2 rebotes. En Badalona creen que es el sustituto perfecto para el base dominicano.
El problema es que le queda un año de contrato con el Casademont Zaragoza, pero tiene una cláusula muy asequible que puede pagar perfectamente el club badalonés.
Morabanc Andorra y Gran Canaria también están interesados en Trae-Bell Haynes, pero según el periodista Jordi Valle de Desde la Bocina, el que tiene ventaja para ficharle es el Joventut de Badalona, que en cuanto cierre el traspaso de Andrés Feliz por el Real Madrid, se lanzará a por el fichaje del base canadiense.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
