Real Madrid
Nacho explica sus motivos por los que deja el Real Madrid: «He tenido algunas dudas»
Nacho Fernández tomó la palabra desde la concentración de la selección española en Donaeuschingen.
Hizo balance a su adiós al Real Madrid y dejó claro que no se habría imaginado una mejor despedida como madridista: «Muchas gracias por la paciencia de estos días y agradeceros el respeto. Me imaginaba que las preguntas iban a venir por aquí. La decisión es la más difícil de toda mi vida».
«Es una decisión meditada y con confianza. Te mentiría a si no he tenido alguna duda. Necesitaba una nueva experiencia y se lo dije al club hace meses. Todo es tan bonito que te entran dudas y pensamientos de aguantar una temporada más».
«Yo era honesto y necesitaba una nueva experiencia. Siempre he querido un final feliz en el Real Madrid y ni soñado. Es una decisión muy meditada que no tengo dudas, pero las hubo. Lo hago con confianza y tranquilidad, con el cariño y el respeto de todos. Lo que le decía a mi mujer que el cariño que he sentido es el mayor título. Muy feliz y agradecido al club de mi vida. Lo he dado todo y así quiero que me recuerden».
«No hay nada que me quede por ganar con esta camiseta pero claro que tengo ambición por seguir ganando. Veo que era el momento. Es difícil, pero es una decisión tomada desde mi interior. No hay un porqué pero es lo que yo siento. Estoy preparado para lo que venga y muy ilusionado. No fue un día concreto. La temporada anterior ya tuve dudas y tomé la decisión de quedarme que fue acertada. Se me ponía el reto de ser el capitán y quería ganar, pero escribir un final tan bonito es imposible».
«No ha sido por ningún motivo. Siempre me he sentido querido. Claro que hay momentos difíciles y claro que afectan, pero no hay un momento concreto. Acabar así es poner el punto y final de la mejor manera. Me pondría un diez como nota. Ojalé haya muchos canteranos en el Real Madrid».
«Mi confianza con el club es tan grande, que ellos me han esperado para que yo tuviera el equipo firmado. Tengo mucho que agradecer. Me hubiera encantado tener algo firmado antes. El club se ha portado tan bien que me decía que si quería cambiar de opinión… Me hubiera encantado despedirme como Kroos, pero no necesito una despedida así para saber lo que me quieren en este club. ¿Qué me hubiera gustado? Sí. ¿Qué lo haremos de otra manera en el futuro? Seguro que también. No se ha hecho nada oficial, pero me voy al equipo de Míchel, al Al Qasdiah. Una experencia diferente. Me hubiera gustado venir sin que se hablara de mi futuro, pero los jugadores estamos expuestos a ciertas situaciones. Agradecido al presidente del Real Madrid que es como un padre».
«Ni me veía jugando contra el Madrid ni quiero. Son muy buenos y no me apetece sufrirles. Nunca quería jugar contra ellos. Para estar en Europa, hubiera renovado. Se me va a poner la vida patas arriba pero es lo que necesito. Enfrentarme al Madrid no quiero que sea una opción»
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La hoja de ruta del Real Madrid: cero galácticos, reconstrucción interna
El plan deportivo del Real Madrid para este verano ya está definido y no pasa por ningún fichaje mediático, según explican en El Mundo. Ni Florentino Pérez ni la dirección deportiva contemplan la llegada de una estrella.
El club ha asumido que el proyecto necesita reajustes estructurales, no un golpe de efecto. La prioridad es reconstruir desde dentro, recuperar talento propio y completar la plantilla con perfiles funcionales.

La idea central es clara: reforzar el bloque sin alterar la sostenibilidad económica ni romper la lógica del vestuario.
El club trabaja en tres movimientos internos. El primero, recomprar a Nico Paz, cuya evolución ha sido seguida de cerca y que encaja en la idea de rejuvenecer el centro del campo. El segundo, recuperar a Víctor Muñoz, que ha crecido en su cesión y ofrece un perfil útil para la rotación. El tercero, la vuelta de Endrick tras su préstamo en Lyon, una operación que ya estaba prevista y que se considera estratégica para el ataque.
A esto se suma la intención de dar ficha del primer equipo a Thiago Pitarch, una apuesta por la cantera que el club ve como necesaria para equilibrar la plantilla y mantener la identidad formativa.

En cuanto al mercado externo, el Real Madrid busca un defensa, un lateral derecho y uno o dos centrocampistas. Son refuerzos de necesidad, no de impacto mediático. El club niega haber iniciado conversaciones con Rodri, Enzo, Konaté o Schlotterbeck, aunque tampoco cierra la puerta a ninguno de ellos. La estrategia ha sido esperar a que la temporada definiera sus urgencias. Con el desenlace ya producido y con un resultado negativo, la maquinaria se activará en los próximos días.
El mensaje interno es inequívoco: no habrá nombres rutilantes, pero sí decisiones firmes. El Real Madrid quiere un equipo más profundo, más equilibrado y más preparado para competir en todos los frentes.
Foto: Real Madrid
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Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
