Baloncesto
El Real Madrid de Chus Mateo cierra el fichaje, no es Garuba, pero es de los mejores
El Real Madrid cierra el fichaje de Fabian Kayser; no es Garuba, pero es de los mejores de su generación.
El Real Madrid es el rey de Europa en categoría júnior, donde ha ganado las dos últimas Euroligas, lo que confirma la apuesta de Alberto Angulo y los dirigentes de la cantera blanca que siguen buscando a las mejores promesas del baloncesto europeo.
El Madrid ha cerrado el fichaje de la mayor perla del baloncesto europeo, el jugador alemán Fabian Kayser, de 15 años y 1,98 centímetros.
La pasada temporada, jugó en el campeonato júnior de la Bundesliga, donde competía con jugadores dos años mayores que él. A pesar de ello, promedió 21,6 puntos por partido, 6 rebotes y 1,6 asistencias.
También ha sido convocado por la selección alemana sub-17 para jugar el europeo sub-17, donde promedió 7,5 puntos por partido, 2,5 rebotes y 1 asistencia.
Su técnico quedó impresionado con su rendimiento y declaró que no esperaba que fuera elegido MVP de la Bundesliga júnior y le desea lo mejor en su fichaje por el Real Madrid, donde podrá crecer mucho en el mejor equipo de Europa, que es especialista en sacar grandes jugadores de su cantera en los últimos años, como Luka Dončić, Garuba, Hugo González y Ndiaye.
Kayser es un alero muy potente para penetrar y tiene una excelente mano para lanzar de tres y de dos, aunque debe mejorar su defensa a sus 15 años.
Tiempo tiene para hacerlo. El jugador alemán es el que más proyección tiene del baloncesto europeo, y el Madrid se ha adelantado una vez más a los grandes clubes europeos que también lo querían fichar.
Foto: ACB Photo
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
