Baloncesto
¡El Real Madrid anuncia el fichaje de Garuba!
El Real Madrid acaba de hacer oficial lo que era un secreto a voces: Garuba firma hasta el 30 de junio de 2027 y vuelve a su casa.
El Real Madrid ha cerrado un acuerdo con Usman Garuba, quien regresa al club para las próximas tres temporadas, hasta el 30 de junio de 2027. Este retorno marca el inicio de una nueva etapa en la carrera del ala-pívot, quien vuelve al equipo donde se formó antes de dar el salto a la NBA.
Regreso tras tres temporadas en la NBA
Garuba vuelve al Real Madrid después de haber jugado tres años en la NBA. Las dos primeras temporadas (2021-2023) las disputó con los Houston Rockets, y la última (2023-2024) con los Golden State Warriors. Ahora, regresa a su casa con la intención de consolidarse como uno de los pilares del equipo.
Garuba, de vuelta a sus orígenes
Usman Garuba se incorporó a la cantera del Real Madrid en 2013, donde destacó en todas las categorías, logrando títulos nacionales en las competiciones infantil, cadete y júnior. Además, ganó dos Minicopas y la Copa de Europa júnior en 2019.
Debutó con el primer equipo en la temporada 2019-2020, conquistando 4 títulos en tres años: 1 Liga, 1 Copa del Rey y 2 Supercopas de España. En la temporada 2020-2021, fue elegido Mejor Jugador Joven de la Liga Endesa y de la Euroliga.
Con la selección española, Garuba ha sido internacional en 42 ocasiones y formó parte del equipo que ganó la medalla de oro en el Europeo de 2022. Ahora, en su regreso al Real Madrid, buscará añadir más títulos a su palmarés y seguir creciendo como jugador.
Foto: Real Madrid
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
