Baloncesto
Cambia la opinión de Chus Mateo en el Madrid, tenía un pie fuera y renovará
El croata Mario Hezonja, cada vez que puede, muestra su cariño hacia el Real Madrid en sus redes sociales. Después del partido de ayer ante el Olympiacos con victoria blanca (71-77), colgó en sus redes un mensaje como: «¡Amo a mi equipo! ¡Hala Madrid!»
El balcánico se siente cada día más a gusto en el equipo blanco, según reconocen desde su entorno. Si por él dependiera, renovaría mañana mismo.
Temporadón
Mario está haciendo una temporada espectacular. Comenzó la temporada con menos minutos de los que esperaba, pero conforme ha ido avanzando la temporada, Chus Mateo le ha ido dando más minutos, sobre todo desde la lesión del pívot francés Guerschon Yabusele.
Ha respondido de maravilla jugando de 4, un puesto que nunca le ha convencido a Hezonja. Él se siente mejor jugando de 3, pero por sus condiciones físicas puede jugar perfectamente de 4 y pelear de tú a tú con pívots de mayor envergadura que él.
De hecho, en los últimos partidos del Madrid, el croata junto a Tavares y Musa han sido de los más destacados del equipo. Ayer contra el Olympiacos hizo un tercer y cuarto cuarto espectacular con tres triples consecutivos, ganando muchos rebotes en defensa y haciendo unas penetraciones a canasta espectaculares.
El croata acabó el partido con 21 puntos y 10 rebotes. Ya la temporada pasada fue fundamental para ganar la Euroleague. Sus dos partidos en Belgrado en los playoffs ante el Partizan fueron de matrícula de honor, y en la Final Four, en semifinales frente al FC Barcelona, hizo 4 triples consecutivos que le dieron la victoria al Real Madrid.
En la final ante el Olympiacos también fue decisivo en los últimos minutos del partido, sobretodo en defensa. Si sigue así, no cabe duda de que el club blanco le renovará el contrato. Chus Mateo está encantado con su rendimiento y su actitud dentro del vestuario.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid

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