Baloncesto
¡CAMPEONES! El Real Madrid se corona en Valencia (70-81)
El Real Madrid se convirtió en el nuevo campeón de la Liga Endesa tras arrasar al Valencia Basket con un contundente 3-0. En La Fonteta sumaron el último punto que les quedaba para cantar el alirón liguero.
Primer cuarto
El equipo blanco comenzó con una gran intensidad defensiva y acierto ofensivo, logrando un parcial de 2-11 con 7 puntos de Abalde y 5 de Hezonja. Por parte del Valencia, Montero fue el más destacado con 7 puntos. El primer cuarto terminó con ventaja para el Real Madrid, 19-23.
Segundo cuarto
El conjunto taronja subió su nivel defensivo y firmó un parcial de 7-0 gracias a 6 puntos de Puerto y otros 6 de López-Arostegui. El Madrid reaccionó con 7 puntos de Bruno Fernando y 5 de Llull. Al descanso, el Valencia se fue por delante en el marcador: 40-39.
Tercer cuarto
El Real Madrid ajustó su defensa y rompió el partido con un demoledor parcial de 0-15, con Campazzo (8 puntos) y Hezonja (7 puntos) como protagonistas. El Valencia intentó responder con un 7-0, liderado por Jones (6 puntos) y López-Arostegui (5), pero el cuarto finalizó con una ventaja clara para los blancos: 49-60.
Último cuarto
El Madrid se dedicó a gestionar la diferencia con inteligencia. Tavares dominó en ambos tableros y sumó 6 puntos, mientras que Campazzo y Musa anotaron 7 puntos cada uno para cerrar el partido sin sobresaltos. Con esta victoria, el Real Madrid conquista su 38º título de Liga, reafirmando su dominio en el baloncesto español.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
