El Real Madrid ha presentado oficialmente sus cuentas del ejercicio económico 2024-2025, y las cifras son simplemente históricas: 1.185 millones de euros en ingresos totales, un nuevo récord para el club. Sin embargo, en lugar de alabanzas por la excelente gestión económica, lo que han llovido son críticas… y no precisamente menores.

Récords… y polémicas sesgadas

En cualquier contexto empresarial, cerrar un ejercicio con cifras nunca antes vistas debería ser motivo de reconocimiento. El Madrid lo ha logrado sin haber vendido grandes activos, sin necesidad de patrocinadores sorpresa y en plena fase de inversión en infraestructuras. Pero las portadas de algunos medios este lunes han apuntado a otro lado: el gasto descomunal que ha supuesto la remodelación del Santiago Bernabéu.

Hasta ahora, la inversión en el nuevo estadio asciende a más de 1.000 millones de euros, una cifra que ha generado titulares cargados de escepticismo. Y es ahí donde comienza la paradoja: un club que lidera ingresos, gana títulos, llena estadios y multiplica su proyección mundial… pero que es criticado por invertir en mejorar sus instalaciones y generar aún más ingresos en el futuro.

El Real Madrid celebrando un gol en el Bernabéu
El mercado de fichajes sigue abierto para el Real Madrid (Getty)

El foco donde no toca

La transformación del Bernabéu no solo será clave para el día a día deportivo del club, sino también para el negocio: conciertos, eventos, actividad comercial… Una fuente de ingresos permanente en pleno corazón de Madrid. El problema, tal vez, es que el Real Madrid no se ha endeudado para fichar una estrella de moda, sino para garantizar su competitividad a largo plazo. Y eso, parece, vende menos titulares.

Mientras tanto, el club sigue ganando en los despachos y en el campo. Y eso, por más ruido que haya, parece molestar a algunos.