Real Madrid
Mismo relato, distintos colores
El Real Madrid sudó en la tarde de ayer tinta china para llevarse los tres puntos en el envite frente al Rayo Vallecano, después de un partido en el que el conjunto blanco tuvo que esperar al último suspiro de un partido en el que, sorprendentemente, hubo más polémica fuera del césped que dentro de él.
Fue sorprendente pero no inesperado que, a lo largo de la tarde del domingo, muchos tratasen de sacar a relucir una vez más un relato populista para poner en duda la victoria del Real Madrid. Sin embargo, la realidad es la misma que siempre: una doble vara de medir y una ambigüedad ya habitual para que cale un discurso que no se sostiene por ningún lado.
Un discurso populista que vuelve a ser desmontado con la realidad
Bastó un simple vistazo a cualquier debate para comprender hacia dónde apuntaban las quejas del antimadridismo: el Real Madrid ganó de penalti en el descuento contra 9 jugadores. Simplemente quedándose en la superficie, ese argumento puede parecer más que válido. Sin embargo, echando un vistazo a lo que pasó realmente, la realidad tiene poco o nada que ver con ello.
Comencemos por el principio: la expulsión de Pathé Ciss. El futbolista senegalés vio la roja directa cerca del minuto 90 por una terrorífica entrada sobre Dani Ceballos. Una entrada en la que, si el utrerano hubiera tenido el pie completamente clavado en el suelo, estaríamos hablando de una auténtica desgracia.
No contento con su acción, a la salida del Santiago Bernabéu, el futbolista del Rayo puso en duda su expulsión. Igual que hicieron algunos de sus compañeros nada más terminar el partido, dejando caer que “en este estadio siempre pasan cosas”. Una idea que, por supuesto, cuando existe polémica contra el Barça, ni siquiera se plantea.
La siguiente acción denunciada por el antimadridismo fueron los nueve minutos de descuento aplicados por el colegiado. Nueve minutos que se enmarcar a la perfección según los criterios del CTA: en la segunda parte, más allá de las constantes pérdidas de tiempo, hubo cuatro ventanas de cambios y las asistencias tuvieron que saltar a atender a Ceballos, por lo que nueve minutos, tal vez, incluso pudieron quedarse cortos.
Además, las quejas de Barcelona quedan automáticamente desacreditadas al recordar que, hace menos de un mes, el Barça vivió 10 minutos de descuento en Anoeta estando un gol por debajo en el marcador. En ese momento, nadie protestó. Tal vez es que la correcta aplicación del tiempo de descuento no pueda aplicarse únicamente en Chamartín.
Pasando al penalti, otro de los aspectos que más quejas suscitó, el chiste se cuenta solo: Mendy trata de llegar al esférico con fuerza dentro del área. Sin embargo, su patada no toca balón en ningún momento, y en el movimiento de la pierna, su espinilla termina golpeando el estómago de Brahim. Es difícil buscar en el fútbol una acción más punible. Y ni por esas.
La segunda expulsión llegó con el Real Madrid ya por delante. Después de estar media hora perdiendo tiempo, Pep Chavarría perdió los papeles con Rodrygo, y teniendo amarilla, empujó sin balón de por medio al brasileño contra las vallas publicitarias. Ni siquiera lo sinsentido de su acción evitó que el futbolista vallecano optase por la autocrítica, y prefirió salir por el camino fácil y hablar de tristeza y respeto en lugar de asumir la irresponsabilidad de dejar a su equipo con nueve.
Pero así funcionan las cosas, y así han funcionado siempre. El tiempo de descuento no puede aplicarse al Real Madrid por ser el Real Madrid. Los penaltis no se pueden pitar en el Bernabéu por ser en el Bernabéu. Y las expulsiones deben perdonarse siempre, vaya usted a saber por qué. Sin embargo, cuando las cosas atañen al club que pagó al vicepresidente del CTA durante 18 años… silencio sepulcral.
Real Madrid
Mendy se operó en Francia con el doctor Bertrand Sonnery-Cottet
Ferland Mendy se lesionó ante el Espanyol en uno de los últimos partidos recientes del Real Madrid y ya ha sido operado con éxito por el médico Bertrand Sonnery-Cottet, en Francia, bajo la supervisión médica del club blanco.
«Nuestro jugador Ferland Mendy ha sido intervenido hoy con éxito, bajo la supervisión de los Servicios Médicos del Real Madrid, de una lesión en el recto femoral de la pierna derecha.
Mendy comenzará en los próximos días los trabajos de recuperación», apuntan en el pertinente parte médico.
Real Madrid
Se acabó
Último ridículo de las estrellas que tienen tomado el vestuario y que han secuestrado al Real Madrid. El Barça cantó el alirón tras ponerse 2-0 en 18 minutos y pudo desangrar a los de Arbeloa. Se termina una temporada para olvidar. Solo quedarán los partidos ante Oviedo, Sevilla y Athletic Club sin nada en juego antes de un verano que se avecina muy turbulento en la capital española.
En la semana del Clásico se habló de todo menos del Clásico. La pelea de vestuario en Valdebebas marcó la actualidad del Real Madrid y la renta disparada del FC Barcelona sobre los blancos dejaba el duelo como algo muy «light». Sin embargo, y no era detalle menor, el conjunto de Hansi Flick podía cantar el alirón ante los de Arbeloa en el Spotify Camp Nou. Se olvidaron del fútbol y volvieron a demostrar que algunos no merecen vestir esta camiseta.
Para el encuentro, sin Mbappé ni Valverde, pero con Tchouaméni – y el discutido Camavinga – de inicio. Arbeloa dejaba en el banquillo a Pitarch, mientras que apostaba por Gonzalo García y Brahim, junto a Vinicius. Con una novedad de última hora ya que Dean Huijsen sintió un pinchazo durante el calentamiento y tenía que entrar Raúl Asencio para ocupar la posición en el eje central con Rüdiger.

La primera parte terminó 2-0, pero pudo acabar con 3-0 o 4-0. Unos primeros 45′ indignos del Real Madrid, una vez más, pero sumándole el regocijo total de un Camp Nou que pedía la oreja y el rabo de los blancos. Sin hacer nada de otro mundo, pero en el minuto 18 ya iba ganando 2-0 y en el 40′ pudo ponerse 3-0 con varias ocasiones claras de Rashford y de Olmo. Del Real Madrid, sin noticias y sin recursos de ningún tipo.
El 1-0 llegó en el minuto 8 y fue obra de Marcus Rashford, de falta directa, ajustándosela a la cruceta de Courtois. Poco o nada que decir. El 2-0 fue un delirio. Un poema. Un drama. Una definición perfecta de la temporada. Fue obra de Ferran Torres y tuvo de espectadores a Bellingham, Camavinga, Asencio, Tchouaméni, Arnold… Inapelable para Courtois que sí que se salvaba de la quema.

La apatía al salir del tiempo de descanso de los vestuarios era otra definición ideal del actual Real Madrid y del vestuario, absolutamente descontrolado, en el que nadie ejerce la ley. Arbeloa, una víctima más del despropósito ejercido por futbolistas y por la propia directiva. El madridista está muy cansado de tener que lidiar ante momentos así como el de esta noche que le dio el alirón de Liga matemático al FC Barcelona.
En la segunda parte también salió el «efecto Negreira» – que no fue excusable por el lamentable partido merengue – dejando en el limbo un codazo de Eric García que le hizo una aparatosa brecha en el labio a Bellingham.

No hubo reacción. No hubo nada. La nada más absoluta que se vio durante toda la temporada desde que parte del grupo decidió cargarse a Xabi y desde que Arbeloa lo tuvo todo en su contra. El Clásico fue azulgrana y la vergüenza fue blanca. Muchos no merecéis vestir la camiseta del Real Madrid.
