Baloncesto
Vaya semana: Golpe de autoridad ante el Valencia y… ¡líderes!
El equipo de baloncesto ha firmado una semana de ensueño. Tras la euforia del viernes ganando al Barça en Euroliga, este domingo hemos vuelto a dar un golpe sobre la mesa, esta vez en la Liga Endesa y ante el Valencia Basket. El resultado final, 94-79, refleja una superioridad incontestable en la segunda mitad del encuentro.
De la reacción al vendaval blanco
El partido no comenzó fácil. Los visitantes dominaron el primer cuarto y nos pusieron a prueba. Sin embargo, este equipo tiene ese ADN ganador que le permite reaccionar a tiempo. Firmamos un segundo cuarto sobresaliente, que nos permitió llegar al descanso con las espadas en todo lo alto: 43-43. La garra se impuso a las dudas iniciales.
Un líder intratable
Tras el paso por vestuarios, solo hubo un equipo sobre el parqué. Los de Scariolo (que ya es uno de los nuestros) culminaron la remontada con una actuación brillante. Cada ataque era un puñal y la defensa se hizo impenetrable.
Esta victoria es clave, ya que ganamos el pulso directo entre los dos primeros clasificados y dejamos claro quién manda en la Liga Endesa.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
