Real Madrid
Apunta, Jan: los escandalosos atracos que ha sufrido el Real Madrid en los Clásicos
Los escándalos más sonados que ha sufrido el Real Madrid en los Clásicos de los últimos años y, en especial, en la era Negreira.
Ayer, el presidente del Barça habló a través de las redes sociales del club, afirmando que solicitaría todas las imágenes del VAR en la jugada del gol fantasma de Lamine Yamal. Si en una de ellas se demuestra que el balón entró, acudiría a la justicia para que se repitiera el partido.
Es insólito lo que propone el presidente del Barça, quien también sugirió que los 11 puntos de ventaja que tiene el Madrid sobre el Barça son por errores arbitrales. Y lo dice el club que pagó durante 18 años, 7,5 millones de euros al segundo del Comité Técnico de Árbitros, Enríquez Negreira, y que en esta temporada, en 32 jornadas, solo ha recibido un penalti en contra.
Si el Real Madrid decidiera revisar todos los Clásicos que se han jugado durante los últimos 18 años, tal vez la mitad se tendrían que repetir por la cantidad de errores en contra del equipo blanco.

Tenemos muchos ejemplos: en la temporada 2013-2014, el Madrid perdió en el Bernabéu 3-4 con mucha polémica. Cuando el partido iba 3-2 a favor del equipo blanco a falta de 15 minutos para el final, se pitaron dos penaltis inexistentes en contra del Madrid: uno de Carvajal a Neymar, en el que el jugador ni lo toca, y otro de Ramos a Neymar, donde Ramos solo se cruza en su camino pero no lo toca, y encima lo expulsaron por ser el último hombre.

En la campaña 2016-2017, en el Camp Nou, el partido acabó con 1-1 hubo mucha polémica. Al inicio del partido, Mascherano cometió un claro penalti a Lucas Vázquez que el árbitro no señaló. Tampoco pitó otro del mismo Mascherano a Cristiano Ronaldo por empujón claro dentro del área, y el gol del Barça se marcó en fuera de juego por parte de Luis Suárez. En la temporada anterior ya anularon un gol a Bale por falta sobre Jordi Alba, inexistente, aunque no pudieron evitar la derrota azulgrana. En la vuelta, en el Bernabéu, hay penalti de Umtiti a Cristiano Ronaldo en el minuto 1 en un partido que acabó 2-3.

El Camp Nou fue testigo de uno de los Clásicos más escandalosos de la historia. El árbitro ignoró tres penaltis claros a favor del Madrid y anuló un gol de Bale por un fuera de juego inexistente. Al principio del partido, en un córner, Mascherano agarra de la camiseta a Cristiano Ronaldo, impidiendo que salte para rematar. En otro córner, Lenglet agarra repetidamente de la camiseta a Varane hasta derribarlo, pero el árbitro no señaló nada. En otro córner, Lenglet golpeó a Varane con una patada que dejó marcas en la pierna, pero nuevamente no se pitó nada. Y para culminar, anuló un gol a Bale por un fuera de juego que se demostró que no existía.
Evidencias de escándalos
Ni citamos el Clásico ‘amistoso’ en el que el colegiado pasó por alto un penalti salvaje de Jordi Alba sobre Marcelo o en el que se dio validez a un gol de Suárez con previa falta evidente sobre Varane. La Liga ya no estaba en juego, pero tuvo errores de bulto y todos cayendo en dirección favorable para el Barça.

En el curso pasado, cuando Madrid y Barça se disputaban la Liga en el Camp Nou, el Barça ganó 2-1. El árbitro anuló un gol de Asensio por fuera de juego cuando el partido estaba empatado 1-1, pero después se demostró que no era fuera de juego. El árbitro también debió expulsar al jugador del Barça, Gavi por agresión a Ceballos sin balón de por medio, y en el gol de Kessié que dio la victoria al Barça, no debió subir al marcador debido a una falta previa de Lewandowski a Carvajal.

Estos son solo algunos ejemplos. Si el Madrid decidiera denunciar todos estos Clásicos y algunos más, probablemente más de 10 clásicos tendrían que repetirse en los últimos 20 años. El Barça saldría perdiendo sin duda. Laporta debería ser más prudente y hablar menos.
Real Madrid
Orgullosos del Real Madrid: Vincic evitó la remontada en Múnich
Hay que estar muy orgulloso de lo que hizo el Real Madrid. Plantó cara al todopoderoso Bayern y lo puso contra las cuerdas perdiendo la ida. Vincic y el colectivo arbitral terminaron por cargarse toda la opción. Hubo un antes y un después tras la roja que vio Eduardo Camavinga por doble amarilla – reteniendo la pelota mientras regresaba a su posición – y se consumó con los goles de Luis Díaz y de Olise. El Bayern estará en semifinales. El fútbol fue muy cruel con el Real Madrid.
La eliminatoria estaba abierta. Fue lo que avisábamos en Dinastía Blanca y lo que repetía toda la prensa internacional. El gol de Mbappé en el Bernabéu podía valer «oro» y en Múnich no estaba dicha la última palabra. Lo sabía desde Neuer hasta Kompany. Y también todo el Allianz Arena que abarrotó las gradas en busca de citarse en las semifinales de la Champions League contra el PSG.
Arbeloa optó por una táctica ultraofensiva – suicida a nivel defensivo – y quería agitar la coctelera con goles. El entrenador del Real Madrid entendió a la perfección qué es lo que pedía la serie tras caer en casa. Era Europa, era el Real Madrid, y la sensación es que quedaba un mundo. En su once dejó fuera a Camavinga y Pitarch apostando por Brahim, Bellingham, Valverde y Arda. Todos trabajaron. Del primero hasta el último. En apenas 48 segundos ya habían igualado los cuartos.
El narrador de la historia más optimista jamás podría imaginar lo que ocurriría en 1 minuto. Un error garrafal, fatal, horrible y estrepitoso de Manuel Neuer para dejársela a Arda Güler que dispararía a portería como hizo ante el Elche y se la metía al alemán desde Ankara. Esta vez desde campo contrario, aunque alejado de esa posición de gol ante el MVP del partido de ida en el Bernabéu.
Parecía que se había hecho lo más difícil, pero el Real Madrid regalaba una acción ofensiva para que marcase Pavlovic tras el lanzamiento de un córner. El Bayern puso el 1-1 mostrando reacción y demostrando que jugaba y que no se acongojaba ante el panorama. A partir de ahí, a los golpes.
Llegó otro golpe de los madridistas y de nuevo llevó el mismo sello: Arda Güler. Un disparo de falta directa que marcaría el turco volviendo a batir a Neuer – que quizá pudo hacer algo más – y que repetía el guion de mandar el partido a la prórroga en el minuto 28 del duelo en Múnich. Y nuevamente ocurrió lo mismo. Desconexión defensiva de Trent Alexander-Arnold y el Bayern mostraba que no le importaba ir al K.O contra el Real Madrid. Esta vez lo marcaba Harry Kane al que lógicamente no se le puede regalar ni un centímetro dentro del área. 2-2 en el 38′.
Antes de ir al descanso habría tiempo para un gol más. Fue madridista y fue del hombre que se fichó para momentos así y que estaba completando unos buenos primeros 45 minutos. Kylian Mbappé marcó el 2-3 para conducir de vuelta el partido al tiempo extra. Lo pudo marcar Vinicius, estrellándola previamente contra el larguero, pero el destino se lo tenía preparado al de Bondy.
En la segunda parte hubo otro partido. El Bayern optó por el fútbol control y el choque se igualó. El Real Madrid tampoco quiso ir a los golpes, pero gozó de varias oportunidades claras. La mejor la tuvo Mbappé en un remate a bocajarro que salvó Neuer. De los alemanes, prácticamente sin noticias, solo se pudo hablar cuando el árbitro decantó la balanza y se cargó la eliminatoria.
La roja a Camavinga por retener la pelota lo dilapidó todo. A partir de ahí llegó el gol de Luis Díaz y la sentencia de Olise cuando ya estaban en tromba. El Allianz, acongojado, solo pudo respirar cuando el Real Madrid se quedó con diez.
Real Madrid
La surrealista roja que vio Camavinga; Vincic eliminó al Real Madrid
Slavko Vincic le mostró la tarjeta roja a Eduardo Camavinga, de forma surrealista, dejando reducidas a la nada las opciones de remontada en Múnich.
Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 15, 2026
El árbitro esloveno le mostró la segunda amarilla al mediocentro francés por retener la pelota tras una falta en el centro del campo.
